Martes, 24 de octubre de 2017

Nidos de aves rapaces para luchar contra la plaga de topillos

Grefa ha instalado unas 2.000 cajas  para favorecer la reproducción del cernícalo, la lechuza o el mochuelo
Rapaces para hacer frente a los topillos

La ONG Grefa ha colocado en Castilla y León 2.000 nidales para favorecer la reproducción de aves rapaces con el objetivo de propiciar la caza del topillo campesino y propiciar el control de las plagas de este roedor. Desde 2009 esta asociación conservacionista ha instalado unas 2.000 cajas nido para favorecer la reproducción del cernícalo vulgar, la lechuza común y el mochuelo europeo, rapaces depredadoras del topillo campesino.

De esta medida, alternativa al uso de venenos químicos y a la quema de rastrojos, se han beneficiado más de 30 municipios de las provincias de Valladolid, Segovia, Zamora, Palencia, Burgos, Ávila y Salamanca. Tan solo en 2016, Grefa colocó medio millar de nidales, la mayoría en cuatro municipios que se unieron al proyecto el año pasado, los de Macotera (Salamanca), Morales de Toro (Zamora), Villafruela (Burgos) y Sauquillo de Cabezas (Segovia).

El control biológico del topillo campesino llevado a cabo por Grefa cuenta con el apoyo del Instituto Tecnológico de Castilla y León (Itacyl), del Ministerio de Agricultura y Pesca, Alimentación y Medio Ambiente y la Diputación de Segovia. El topillo campesino causa graves daños en los cultivos agrícolas de Castilla y León durante los años en los que especie de roedor experimenta explosiones demográficas y los sistemas tradicionales de control de las plagas cíclicas están basados en la aplicación de rodenticidas anticoagulantes tóxicos.

Según ha indicado en un comunicado el secretario general de Grefa, Fernando Garcés, la aplicación de venenos químicos, unida a las quemas de vegetación en linderas, arroyos y cuentas, para erradicar el topillo supone "una agresión gravísima que no para de repetirse cada varios años y provoca irremediables consecuencias a las especies salvajes vinculadas a los ecosistemas agrarios". Por ello, ha pedido que se conceda paso a las técnicas más sostenibles amnientalmente y no destructivas, como es el empleo de aves rapaces para controlar las poblaciones del topillo campesino.