Martes, 24 de octubre de 2017
Las Villas al día

Pilar Corredera, la enfermera que ha dado prestigio a Villoria

Pilar Corredera, después de 46 años, se jubila. La enfermera que tanto prestigio y ayuda ha dado a Villoria y tanto ha hecho ayudando a todos los villorejos
Pilar Corredera celebró este domingo su cumpleaños | Foto: Mercedes Corredera

Después de cuarenta y seis años dedicados con pasión a su profesión, la enfermería, Pilar Corredera dejará de ir todas las mañanas al Hospital, mucho antes de la hora que fija su contrato (y de salir también más tarde de la hora de su contrato). Pertenece a una generación de profesionales que iniciaron su carrera casi a la vez que se inauguró el Hospital Clínico y que hicieron de éste, con su esfuerzo y su ilusión, un Hospital modelo. Ahora no es lo mismo, el aumento de la demanda y los recortes en personal han hecho que su prestigio decaiga, aunque desde luego no hasta el punto que algunos denuncian. Afortunadamente, aún quedan profesionales como Pilar, que ha seguido al pie del cañón sabiendo muy bien cuáles son sus obligaciones y cumpliéndolas por encima de lo que de ella se esperaba, y así hasta el último día de su contrato. Ha sido un ejemplo.

Una gran mujer, que dedica el 100% de su tiempo a los demás. Además, Pilar Corredera en su tiempo libre iba a PROYECTO HOMBRE ayudando a “sus chicos”, como ella los llama con cariño.

En estos más de cuarenta años, Pilar Corredera ha ido adaptando su trabajo a los cambios que se producían en la enfermería, desde ser una mera ayudante del médico a seguir los planteamientos del NANDA (North American Nursing Diagnosis Association). De su labor  han aprendido multitud de enfermeras y también de médicos, desde los primeros acólitos de D. Sisinio hasta nuestros últimos residentes (hace unos días todavía explicaba cómo se realiza en la práctica un test de la D-Xilosa a Pablo, nuestro Residente actual). En los últimos años ha trabajado en la UCAI y allí ha realizado tareas técnicas de enfermería y ha colaborado en la gestión de las agendas de médicos y enfermería con la misma destreza y eficacia. Pero no solo eso, ha acompañado a los pacientes en su deambular por el hospital, los ha acercado a los médicos y a las distintas consultas  y ha tenido palabras de consuelo cuando las necesitaban, dejando al margen su carácter fuerte, que le ha sido de utilidad cuando era preciso recriminar actitudes no solidarias o poco profesionales.

Pilar Corredera ha hecho casi toda su carrera profesional en Medicina Interna, donde hay que aportar un plus de esfuerzo y de empatía con los pacientes, por la edad de éstos y sus múltiples patologías. Una especialidad que es dura para todos, pero de forma especial para las enfermeras, donde ella se ha manejado siempre de forma excelente y  a todos los niveles, enfermera de base, supervisora o encargada de consulta de diagnóstico rápido y unidad de día. Ha sido una experta en la observación, la reflexión y la destreza práctica, una digna sucesora de Florence Nightingale.

Pilar Corredera dejará de ir temprano al Hospital, pero su labor de cuidadora va a continuar porque ella se ha dado cuenta que puede ser útil, con sus conocimientos y habilidades, en otros lugares y la cooperación la está esperando. Nosotros la echaremos de menos. Profesionales como ella hacen grande la profesión sanitaria. Gracias, Pilar.

Qué suerte tienen los chicos de PROYECTO HOMBRE, que la van a turno completo, porque Pilar no se va a quedar parada.

Enhorabuena a Proyecto Hombre de Salamanca.

Desde el pueblo de Villoria, queremos darte las gracias de corazón, porque siempre has tenido tiempo para atendernos, incluso fuera de tu jornada laboral, intentando adelantar citas, preguntando después de las intervenciones quirúrgicas, eres sin duda una mujer trabajadora y luchadora, que sobre todo piensa en las personas, por eso enhorabuena por tus 46 años de enfermera (has llegado a lo más alto siendo la jefa de planta) gracias por ayudar tanto a las gente y disfruta de tu jubilación, con los de Proyecto Hombre para que sigas ayudando a la gente, pero también invierte tiempo en ti, que te lo mereces.

Carta escrita por Aurelio Fuertes Martín y Miguel Ángel Palomo