Jueves, 27 de abril de 2017

Mujer empleada-trabajadora e importante

“¿ No se siente menoscabada por ser laúnica mujer entre todos los hombres del gabinete?. .No lo sé... Nunca intenté ser un hombre.

(Golda Meir)

ENTRE PUENTES

MUJER  EMPLEADA-TRABAJADORA E IMPORTANTE

El  8 de Marzo, se conmemora el día de la mujer trabajadora. Los que propusieron el nombre, pudieron tener buenísima intención pero; a mi modo de ver considero el termino dado a la palabra “trabajo” un significado que no se corresponde exactamente a la realidad. Puede ser, incluso, un insulto para media humanidad femenina.- Porque todas las mujeres trabajan, unas en el sentido popular de desarrollar una actividad compensada, labor gratificante o no-… Pero comercializada, ¿y por eso es considerada mujer trabajadora? ¿Soló por la paga? Protestaran y con razón, los millones de mujeres que trabajan sin recibir nada a cambio, en muchos casos, ni el agradecimiento de los suyos… ¿No trabajan las amas de casa, voluntarias en centros de todo tipo, o asociaciones consagradas al servicio de los demás? Seria por tanto necesario aplicar el término empleadas y también trabajadoras, que parece ser, que no “cuentan” en las estadísticas.

Después de haber resaltado en artículos anteriores estos aspectos y reconocimientos, hoy quiero extraer de nuestra historia la gallardía, el talento, y la arrolladora voluntad de una mujer, en años donde el machismo, ni se discutía. Me refiero: (“fuera gorros”) a Victoria Kent abogada y política (Málaga 1892- Nueva York, 1987), que fue sin duda una de las españolas más sobresalientes del siglo XX. Victoria fue flamante directora general de prisiones, dentro de su programa de visitas a las cárceles españolas, llego a la prisión de El Dueso (Santander) donde había honda e inquietante preocupación donde los reclusos preparaban un motín. Se enfrentaba a su primera prueba de fuego, y así lo recordaba en su artículo en abril de 1976, cuarenta y cinco años después  del episodio-.” Ordene que formaran a la población reclusa en el patio, les hable de una plataforma allí instalada y dije que el gobierno se interesaba especialmente por la reforma de cárceles y presidios… que se iba a mejorar en lo posible la vida penal. Pero teniendo noticias de que algunos podían estar armados, la primera condición que ponía era el desarme inmediato. El personal que estaba detrás de mí quedó sobrecogido. Siguieron unos minutos de silencio e incertidumbre, cuando de un rincón surgió un recluso joven,  fuerte y decidido, y tomando el arma que llevaba la tiro al extremo del patio. A continuación una lluvia de armas fue dirigida al mismo rincón. Agradecí, no sin emoción, el rasgo viril y respetuoso, y prometí lo que más tarde se fue realizando en el penal: el arreglo de un campo de deportes y la puesta en marcha de talleres de trabajo etc. Al día siguiente asistí a la comida en común, las caras me sonreían… Este episodio recordaría Kent, constituye uno de los recuerdos más fuertes de mi vida. No es de extrañar en la imponente fortaleza de El Dueso; Victoria necesito  desplegar una buena dosis de temple, y firmeza para enfrentarse a aquellos presos violentos y mal alimentados, condenados a una vida indigna durante años y sin la más mínima esperanza de redención. En realidad, no hizo otra cosa la primera mujer que ocupaba un alto cargo en España que aplicar la mejor pedagogía republicana, es decir, les pidió tiempo y confianza a los presos y les prometió una reforma penitenciaria a fondo que moviera la podredumbre de una de las instituciones más sórdidas de la monarquía. “Señores, les grito a los presos de El Dueso, tenemos medios sobrados para obligarles a deponer su actitud y acabar con esta situación. Pero espero que tiren las armas al suelo”.

Con 39m años Victoria Kent formo parte del ministerio de justicia, como única mujer del gabinete se integra en el primer gobierno provisional republicano, la abogada malagueña va a sentirse muy a gusto en su puesto, porque impulsar la reforma penitenciaria en un régimen de libertades había sido una de las grandes ilusiones de su vida. Las primeras disposiciones se referían a liberar a los presos de la obligación que tenían de asistir a los actos religiosos, así como permiso para leer la prensa, a incrementar la ración diaria alimenticia, y a retirar todas cadenas,  grilletes y hierros que en 1931 todavía perduraban en prácticas medievales para los reclusos que estuvieran castigados. En un gesto cargado de simbolismo y gratitud, la nueva directora general encargo que el hierro fundido sirviera para levantar un monumento a Concepción Arenal (1820- 1893). Arenal ya representaba un estímulo, visitadora de prisiones de mujeres e inspectora de Casas de Corrección, que llego a ser secretaria general de la Cruz Roja española en 1871, la filántropa gallega se ocupó en especial de los presos en un esfuerzo, a contracorriente de las convenciones sociales del siglo XIX, que Victoria reverencio. Creo sinceramente que traer a nuestra memoria a aquellas mujeres, que se destacaron en un mundo donde dominaba el hombre, tienen un bien ganado prestigio, y un puesto en la historia, que no deberíamos olvidar… (A mí me parece, vamos)

 

                Fermín González Salamancartvaldia.es     Blog taurinerias