Lunes, 16 de julio de 2018

Por ser vos quien sois...

Cerrar fronteras, a migrantes o a expresidentes, son decisiones a las que, por supuesto, los gobiernos tienen derecho. Pero de los gobiernos que toman esas decisiones, disculpen la soberbia, no me siento muy cercano.

 

Por ser vos quien sois, bondad infinita… No, no voy a recordar las oraciones que me aprendí de niño, es solo que me hizo gracia usar esa frase que parafrasea una que me escribieron: la semana pasada, el gobierno cubano no permitió la entrada a Felipe Calderón, expresidente de México, invitado a participar en un homenaje a Oswaldo Payá. Ante los jaleos a Cuba e insultos a Calderón, escribí en “el feis” que no entendía la lógica de criticar la idea de un muro como el que Trump quiere construir ˗para que no pasen a su país quienes él, y muchos como él, consideran indeseables˗ y alabar al gobierno cubano por hacer lo mismo.

Donde escribo muro, entiéndase que caben las restricciones a musulmanes, las ofensas a siniestro y siniestro (los diestros parecen caerle mejor).

Alguien me escribió que lo de Calderón no era xenofobia, sino “castigo” “por ser quien es”…

No le voy a preguntar, pero aunque Trump parece creerse superior a todo y todos, imagino que no se considera xenófobo, sino defensor de su patria y sus valores contra los “bad hombres”.

Siento escribir que esas manifestaciones a las que aludo me reafirman en la creencia de que cada vez es más difícil encontrar un progresismo trasversal, que dirían un moderno o una moderna; insisto en algo que ya he escrito, en México, las banderas del progresismo parecen, desde hace tiempo, propiedad exclusiva de personas cuya cerrazón coincide con la de la gente más conservadora, xenófoba… Y ambos coinciden en negar la posibilidad a la disidencia; no dialogan: pontifican… Que en este caso es sinónimo de descalificar. De anatematizar. Por ser vos quien sois, anatema. En España, Podemos va por el mismo camino…

Estoy convencido de que criticar esa medida del gobierno cubano no es defender las políticas que tomó Calderón cuando gobernó, ni siquiera es defenderlo a él: si uno defiende ciertos valores, tiene que intentar hacerlo siempre. Y yo creo que los muros y las cerrazones no solucionan nada… Ningún muro, no solo los que fastidian a los que nos caen mal.

Por eso, tuviera Calderón la intención que tuviera al ir a Cuba, si no llevaba un arma o algo prohibido por la ley, prohibirle la entrada es una decisión que, para mí, tiene un punto de partida exactamente igual que el de las de Trump; decisiones a las que, por supuesto, ambos gobiernos tienen derecho.

Simplemente, quien así actúa, no está en la misma trinchera que yo, en este mundo que parece abocarse a una guerra… de ideas, al menos.

Más bien de la falta de ellas.

Cuestión de principios.

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