Miércoles, 23 de agosto de 2017

El campo pierde cerca de 850 millones debido a los bajos precios de venta

El sector cerealista ha sido el más perjudicado con pérdidas de más de 615 millones, y en ganadería el porcino se ha dejado 94 millones, seguido del vacuno de leche

Los ganaderos de Arribes reclaman una solución urgente a los ataques de lobo | MIGUEL CORRAL

La constante caída de los precios de venta de los principales productos agrarios y ganaderos, iniciada hace varios ejercicios pero que se ha acentuado a lo largo de 2016, deja al sector agroganadero de Castilla y León con unas pérdidas de más de 843 millones de euros respecto a las últimas campañas en las que los precios de venta cubrían los costes de producción, según UPA-COAG.

En varios sectores los precios medios de venta se han situado por debajo de los costes medios de producción, lo que ha ocasionado pérdidas que han comprometido seriamente la viabilidad de miles de explotaciones de Castilla y León.

El sector cerealista ha sido el más perjudicado con más de 615.000 millones de pérdidas para los productores de cebada (260 millones), trigo (238 m.) y maíz 117 m.). En ganadería, los más perjudicados han sido porcino (94 m.), vacuno de leche (83 m.), además del ovino de leche (37,6 m.), apicultura (6 m.), caprino de leche (5 m.), y cunicultura (1,5 m.). De este modo, el incremento de la renta agraria del 5% anunciado se queda en agua de borrajas.

Para la OPA, esta situación se ha producido como consecuencia del desmantelamiento de los instrumentos de regulación de los mercados y de la preferencia comunitaria, que “favorece el acceso a nuestros mercados de productos de terceros países con unos estándares de calidad y seguridad alimentaria muy poco exigentes”.

Caída de los ATPs

Los costes de producción se han incrementado y las cotizaciones en origen de los alimentos se han desplomado. 2016 ha venido marcado por la falta de rentabilidad y muchas explotaciones se han visto abocadas al endeudamiento y al cierre. Castilla y León ha perdido en el último año 428 ATPs. Hace apenas quince días Castilla y León contaba con 41.237 ATPs mientras que 10 años atrás esa cifra ascendía a 50.145. Un total de 8.908 profesionales de explotaciones familiares han dejado la actividad.

Ataques de lobo

Junta y Mapama impulsan un Plan de Acción para reducir las poblaciones de lobo

La Consejería de Fomento y Medio Ambiente, y el Ministerio de Agricultura impulsarán un Plan de Acción que permita flexibilizar la Directiva europea que protege al lobo al sur del Duero. Esta es una de las principales conclusiones del encuentro mantenido días atrás en Madrid entre el consejero de Fomento y Medio Ambiente, Juan Carlos Suárez-Quiñones, y la ministra de Agricultura, Isabel García Tejerina.

En este encuentro García Tejerina indicó al consejero la complejidad que supondría la modificación de la Directiva que determina el actual estatus del lobo al sur del Duero como especie protegida  –como pedían ganaderos y organizaciones agrarias–, por lo que la propuesta del Gobierno será “una vía intermedia”, en concreto “un Plan de Acción para introducir flexibilidad a la normativa y eliminar así la mala convivencia que genera el lobo en algunas zonas en perjuicio de la ganadería”, señalaba Suárez-Quiñones.

El consejero de Fomento y Medio Ambiente recordó que tanto las Cortes de Castilla y León como las OPAs y la propia Consejería piden un cambio en el estatus del lobo al sur del Duero, por lo que señaló necesario “moderar la densidad de lobos en algunos lugares”.

Según Suárez-Quiñones, la propuesta impulsada por el Mapama va a permitir flexibilizar la norma para adoptar las medidas que faciliten la reducción del número de lobos en Castilla y León. En este Plan de Acción participará de forma activa la Junta de Castilla y León, y según avanzó el consejero, “estará en 2017”.

Esta medida viene tras las críticas del sector ganadero después de un año de constantes ataques y sin que se hayan materizalizado acciones para reducir los siniestros.

Daños de la fauna silvestre

En el sector agrario la fauna silvestre produce daños en miles de hectáreas todos los años.  Las OPAs reclaman desde hace tiempo una solución al problema que origina la proliferación de ciervos, corzos y jabalíes por toda Castilla y León, con los problemas añadidos que generan en cuanto al saneamiento ganadero por ser trasmisores de enfermedades como la tuberculosis. Concretamente, este año, tanto en las zonas de La Sierra como en Arribes, los viticultores han visto cómo los jabalíes hacían desaparecer el 30% de la cosecha, unos daños que son costeados únicamente por los productores.

Cabe añadir sobre esto que el número de accidentes provocados por animales en las carreteras de Castilla y León se ha incrementado un 68% en los últimos ocho años, al pasar de los 3.956 siniestros contabilizados en 2007 a los 6.670 del 2015. Casi cuatro de cada diez accidentes de tráfico que se registran en la Comunidad están implicados animales, según la DGT.

Crisis en el sector lácteo

Como señala La Alianza en su balance 2016, los bajos precios de la leche de vaca a lo largo de todo el 2016 ha sido el denominador común. El mínimo repunte de cotizaciones a lo largo del mes de diciembre no ha supuesto avance significativo alguno, puesto que el precio final de 30 céntimos/litro sigue sin cubrir los costes.

Pero el problema se trasladó en 2016 a la leche de oveja y cabra, debido principalmente al contagio de la crisis del vacuno de leche y a la introducción de un mayor porcentaje de leche de vaca en los quesos de mezcla. Las cotizaciones en algunos casos han descendido hasta 0,25 €/L que al ganadero le supone no haber cubierto los costes de producción debido a que las industrias lácteas imponen las condiciones de los contratos, pervirtiendo las intenciones de la Ley de la cadena alimentaria. A esto hay que añadir que la aplicación del coeficiente de admisibilidad de pastos (CAP) ha penalizado muy severamente al sector ovino-caprino.