Lunes, 21 de agosto de 2017

Cartas de los lectores

Aguinaldo para Retortillo

La empresa Berkeley Minera España S.L. ha obsequiado a los vecinos de Retortillo con botellas de vino y dulces para felicitarles las fiestas navideñas. No sabemos si es en agradecimiento porque la Corporación Municipal de ese pueblo nos haya declarado como “personas non grata” para ese municipio, o simplemente, pretenden seguir comprando su voluntad.

La empresa minera ha sufragado durante este año fiestas, paelladas y demás eventos en Retortillo para seguir manteniendo contentos a los habitantes de ese pueblo para que no protesten porque les van a instalar una mina de uranio a cielo abierto a dos kilómetros de sus casas.

Desde 2012 se vienen repitiendo las dádivas y regalos, habiendo firmado en ese año el ayuntamiento un convenio de colaboración por el que textualmente se recoge la obligación de emitir informes favorables por parte de los servicios jurídicos y técnicos municipales y la tramitación de los expedientes relativos a recalificaciones o autorizaciones urbanísticas.

Resulta sorprendente, de dudosa legalidad y nula moralidad, que se pague un canon con antelación a la apertura de un negocio con el compromiso de facilitarlo. Así el ayuntamiento de Retortillo podría haber recibido 200.000 euros en virtud del convenio referido A este respecto conviene recordar que cuatro de los cinco integrantes de la Corporación municipal de la legislatura anterior están siendo investigados por el juzgado de Ciudad Rodrigo en relación a presuntas prácticas ilegales que les vincularían con la empresa minera.

La Plataforma Stop Uranio ha denunciado ante el Servicio de Protección de la Naturaleza de la Guardia Civil las obras que Berkeley Minera España S.L. ha venido realizando desde el verano en la zona de la mina, cuando aún no tiene la licencia urbanística correspondiente (en la actualidad está abierto un periodo para presentar alegaciones a dicho permiso), ante la pasividad del ayuntamiento de Retortillo.

Creemos que la apertura de la mina de uranio traerá serios problemas a los habitantes de la comarca salmantina del Campo Charro, y es triste recordar que no solo los vecinos de Retortillo, que pueden degustar los regalos de Berkeley, van a ser perjudicados si finalmente se abre la mina, pues el gas radón que se va a lanzar a la atmósfera como consecuencia de las explosiones mineras no conoce de términos municipales.

JOSÉ RAMÓN BARRUECO SÁNCHEZ: Secretario de Stop Uranio