Viernes, 25 de mayo de 2018

Modificando el paisaje urbano, ¿es necesario derribar el edificio España?

Es indudable que las ciudades se modifican con el paso del tiempo, son el resultado de la adaptación humana al medio. Aunque ahora va mucho más allá, se hace y deshace buscando objetivos nada vinculados con la necesidad y sí con la supuesta rentabilidad y la pura especulación en demasiados casos. De ahí que cuanto más nos acercamos a la actualidad el paisaje urbano ha ido cambiando con mayor rapidez. Es incuestionable que nuestra ciudad ha mejorado, desde luego barrios marginales de principios del siglo XX, e incluso mediados del mismo, no tienen nada que ver con su estado actual. Que no quiere decir que ahora sean una maravilla paisajística, como la regenerada zona entre la Gran Vía y el Paseo de Canalejas. De gran parte de Pizarrales mejor no hablar.

En cambio otras áreas, entonces y ahora atractivas para aquellos con más posibles, como el interior de la primera ronda al norte de la Plaza Mayor o entre la Avenida de Mirat y la antiguan vía del tren a Portugal, es bastante discutible su mejora en cuanto al entorno paisajístico. Pasar de viviendas tipo hotelito, jardín incluido en muchos casos, o alturas razonables con fachadas de prestancia, a anodinos bloques de 5 o incluso más pisos no parece que mejoren ese entorno. O  lugares como el Barrio del Oeste o parte del Barrio Vidal, con gran cantidad de viviendas unifamiliares más humildes, pero que conferían un aspecto mucho más agradable que el actual.

Algunos se resisten gracias a la protección que le otorga el Plan General, aunque no evita su abandono como un edificio en la Avenida de Italia y otros. Pero le va llegando el turno a edificios que en aquellos años mencionados al principio sustituyeron a otros. Recordemos el antiguo Parque de Bomberos, el Depósito elevado de aguas junto a ese en la Avenida de Campoamor, cines o teatros como el Bretón que lo ha sido durante no menos de 500 años en ese emplazamiento, el Gran Hotel, o pequeños ejemplos de arquitectura racionalista (catalogados en algún caso y que se reinventan), y demasiados ejemplos más que sorprendentemente no gozaban de ningún tipo de protección en la mayoría de los casos. Importantes en muchos casos no tanto por su valor arquitectónico como por la personalidad del espacio urbano al que habían contribuido.

Y ahora van tras el Edificio España, característico donde los haya en nuestra ciudad moderna, rodeado de insustanciales edificios. Sin proteger, por supuesto. Que además precisa cambiar el Plan General al estar dedicado a oficinas y lo quieren convertir en residencial. Por no olvidar los locales comerciales que también necesitan cambiarlo para poder seguir como están, aunque exista alguna incompatibilidad entre actividades que reconoce el propio Plan. Un ejemplo más de urbanismo a la carta tan característico del largo gobierno municipal del PP. Que, por otra parte, ha permitido gran parte de esa transformación innecesaria de la ciudad, coincidiendo con una gran expansión de la misma muy por encima de las necesidades reales, que no especulativas, de viviendas cuando se pierde población desde que ellos están en el poder.

¿De verdad es necesario derribar el Edificio España?. ¿Esta es la apuesta económica de futuro del PP salmantino, alentar una burbuja especulativa irreal más?