Miércoles, 22 de noviembre de 2017

Lo demás es silencio...

La posibilidad de que el botón rojo esté en manos de un tipo como Trump me hace pensar en si serán suficientes las cortapisas de un sistema que, nos guste o no, lleva siendo más de dos siglos una democracia representativa.

También podría haber usado a Dante en el título: “Lasciate ogni speranza, voi ch'entrate”; o aquel verso de “Pichi”: “Anda y que te ondulen…”. Pero me quedé con Shakespeare; un día muy shakespeariano, hoy.

Empezaremos a echar de menos muchas cosas, queridos lectores; malos tiempos para la lírica, para la razón, para la sensatez… y parece que cada vez peores; no quiero ser agorero pero la posibilidad de que el botón rojo esté en manos de un tipo como Trump me hace pensar en si serán suficientes las cortapisas de un sistema que, nos guste o no, lleva siendo más de dos siglos una democracia representativa. Ojalá el poder atempere, pero ahí sí me acuerdo de Dante.

Los peores presagios se han hecho realidad… el dichoso Brexit había sido un aviso;  Colombia, otro; las intrigas a la gallega de Rajoy, su “no” al Rey para marear la perdiz ˗o torcerle el rabo a la puerca˗ fue el empezose del acabose... De un acabose de andar por casa, claro; como lo fueron el inicio de las intrigas a la andaluza de Susana y Felipe ˗no precisamente los amigos de Mafalda˗, en paralelo a las intrigas tan modernamente antiguas de Iglesias y su Monedero, tan complutenses ellas ˗las intrigas˗, tan parecidas a las de otras universidades por un quítame allá esa plaza…

Ejemplos de cómo cada vez más son demasiados los que juegan con fuego.

“Berlusconi”, que nos puede parecer lejano, también tuvo algo de presagio; espeluznante realidad es Orban, el de Hungría… Arabia Saudí, condenando a muerte a poetas por serlo y prohibiendo todo lo prohibible, Siria… Putin es caso aparte.

Mal augurio, todavía, es el apellido Le Pen… Piensen en apellidos o siglas equivalentes en el Reino Unido, Italia, Alemania… piensen en tantas y tantas ganas de cargarse la democracia… Y en tantos y tantas que piensan que nunca va a acabar, que el sistema es seguro…

Ya ven, “a tu lado me siento seguro”, no satisface del todo ni a los de OT 1.

Como más de una vez escribí, cada vez que la confluencia de intereses de la derecha y el antisistemismo  dice “los políticos”, por ejemplo, no muere un gatito, pero sí hay gente que se lo va creyendo; también cuando los espinares y rufianes ven pajas en ojos ajenos sin ver las vigas propias y hablan de castas y demás para darse permiso de cualquier cosa; no creo que se den cuenta de que abonan a las trumpadas… A lo mejor sí, por aquello de buscar y explotar las contradicciones inherentes; y mientras tanto, siguen saliendo trumps, de izquierda y de derecha, lo que venga bien en cada caso… Podemos encontrarlos en ambos lados del espectro político.

En España, por ejemplo, un hijo de black nos da lecciones de honradez al resto… Sus defensores nos espetan que, en una transacción con puntos oscuros desde el inicio, ¡no quiso que le pagasen “en negro”!, como si eso fuera una medalla; cada vez que esos defensores no permiten que se le acerque a Ramón ni el pétalo de una crítica… O contestan que no es lo mismo un piso en Alcobendas que Tarzán y su puta madre en una puerta giratoria… les dan patente de corso.

Eso en España; en México, pienso en cada vez que López Obrador habla de “la mafia del poder”, los defensores equivalentes no se dan cuenta de lo peligroso que es pensar que solo hay uno bueno y aceptable, o sea, que los malos y enemigos son todos los demás.

Todo ello abona el terreno para que la semilla del odio germine. Como lo abonan las mordidas, saltarse los semáforos, no ceder el paso, abusar del débil…

En Estados Unidos muchos creían estar al borde del precipicio; y acaban de dar un paso adelante.

@ignacio_martins

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