Viernes, 23 de febrero de 2018

Los atropellos siguen, y siguen...

“Equitativo” reparto del espacio en la Calle de La Alberca

El pasado sábado mencionaba que los atropellos continúan, ante la inoperancia municipal. Resulta más que sorprendente, y siento tener que insistir una vez más, que el 23’8% de los viajes internos en Salamanca, que se realizan en vehículo privado, sigan determinando nuestra vida y comportamiento en la calle. Aunque esto suponga que personas puedan terminar heridas o incluso morir. Y eso que me olvido de la insensata política de movilidad metropolitana de la Junta.

Un diseño muy favorecedor en Torres Villarroel, pero no para el peatón.

En otras circunstancias alguien asociaría términos muy duros a la indiferencia con la que esto se contempla desde quienes tienen capacidad de tomar decisiones, para eso se supone que gobiernan (y a la vista está lo que hacen para alcanzar o conservar el poder). Sí, esos que tienen gran facilidad para acusar de forma inadmisible a quienes no piensan como ellos en determinados temas. En este caso no sé cómo calificarles cuando día tras día observan impasibles como nuestras calles se vuelven peligrosas para tantos ciudadanos. Exactamente para todos aquellos que contribuyen a que el 60’5% de los viajes internos en Salamanca se desarrollen caminando. Por no olvidar a ese 14% de viajes en transporte público (la Glorieta de Vettones y Vacceos es un claro y triste ejemplo diario), o el 0’6% realizados en el eficacísimo medio que es la bicicleta.

Paso de peatones eliminado en Crespo Rascón, hace años pero no vuelve.

No sé qué tipo de problemas analizan los electores cuando se presenta la ocasión de juzgar un gobierno y decidir el futuro. Aquí está claro que la peligrosidad en nuestras calles no parece juzgarla nadie. Y no hablo de orden público en esta tranquila ciudad, sino de la inconsciencia con la que algunos viajan por ella, poniendo en riesgo a la mayoría, y la irresponsabilidad de quienes tienen que evitarlo y no lo hacen o toman medidas en sentido contrario.

Aquí, en Maria Auxiliadora, antes había un paso de peatones.

Va siendo hora de reconocer, por parte de sus impulsores, que eliminar pasos de peatones, poner vallas, impedir carriles bus, y desde luego crear aparcamientos a diestro y siniestro, no resuelve el problema. En realidad el que una sola persona pueda perder la vida, o tenerla seriamente condicionada en su futuro, debería servir para que entiendan que son incapaces de afrontarlo y tengan la humildad suficiente para pedir la ayuda y colaboración de todos. Al menos Ciudadanos seguro que se presta a presidir alguna comisión al respecto. Bromas aparte, hay que alabarles que recordaran que no se reúne desde hace más de un año la comisión municipal que se creó para el “estudio de los accidentes con peatones para mejorar la seguridad vial”, e insten a ello.

Calle de Veracuz, abierta al tráfico rodado.

Se ha necesitado un serio atropello en la Plaza de Carmelitas para que por fin vean que coches marcha atrás y niños jugando en la misma plaza no era muy seguro. Pero, ¿cuándo se eliminará el riesgo de atropellar turistas en la Calle de Veracruz o en Tentenecio?, ¿y en la Calle de San Pablo?. No se peatonalizaba la Calle de Serranos al ser vital para que los coches accedieran al aparcamiento privado de la Universidad, se hizo y no ha pasado nada, la Cuesta de Oviedo es más que suficiente como decíamos algunos. La peligrosa Avenida de Portugal tenía un inteligente diseño de pasos de peatones, antes de eliminarlos claro, cuya modificación no ha servido para nada, ¿se volverá atrás? (tomando medidas para hacerlos más seguros, como la universal de levantarlos a la altura de la acera para obligar a parar a los coches).

Paso de peatones eliminado en la Avenida de Portugal.

Como no creo que ojeen el programa electoral de Ganemos Salamanca, esos peligrosos antisistema populistas que tienen razón demasiadas veces (quizás porque sí leen las cosas como los contratos de obra, que no es lo mismo que tener información privilegiada según decía alguien de Ciudadanos hace poco), y mucho menos sigan sus propuestas, el Plan de Movilidad sirve. No sólo hay que usarlo para buscar interesadas argumentaciones banales intentando quitar la razón a quienes la tienen, también se puede aplicar, para algo se aprobará digo yo. Además de hacer desaparecer la conversión del puente Enrique Esteban en plataforma para transporte público, hay una serie de medidas y criterios técnicos que reducirían riesgos para peatones. ¿Lo van a leer al completo o seguirá siendo un libro de cabecera cerrado mientras duermen?.

Calle de San Pablo.

Y eso que hoy no menciono la contaminación. Si dicen las cajetillas de tabaco por orden gubernamental que FUMAR MATA, ¿respirar aire contaminado por los coches qué hace?.