Jueves, 23 de noviembre de 2017

Algunas palabras del venezolano Eugenio Montejo

SALAMANCArtv AL DÍA publica un texto del notable poeta, especialmente vinculado con Salamanca a través de los Encuentros de Poetas Iberoamericanos y la Cátedra Ramos Sucre

Eugenio Montejo por Miguel Elías (2005)

En varias ocasiones estuvo por Salamanca Eugenio Montejo, uno de los más notables poetas iberoamericanos de las últimas décadas.  Queda constancia de su participación en varios de los Encuentros de Poetas Iberoamericanos que coordinada el peta Alfredo Pérez Alencart, con quien mantenía una profunda amistad.

Hoy publicamos un poema que refleja el fondo de lo que es la Hispanidad, en cuanto al idioma común que nos religa. El retrato de Montejo fue hecho por el pintor Miguel Elías para ilustrar sus poemas publicados en la antología de la Cumbre Poética Iberoamericana, celebra en Salamanca el mes de octubre de 2005

Montejo fue poeta y ensayista (Nació en Caracas en 1938 y falleció en la ciudad venezolana de Valencia en 2008). Su poesía se caracterizó por la rica gama textual y el gran dominio de las formas, constituyéndose en un gran  representante de la poesía latinoamericana.  Publicó, entre otros, los libros: "Elegos" en 1967, "Muerte y memoria" en 1972, "Algunas palabras" en 1977, "Terredad" en 1978, "Trópico absoluto" en 1982, "Alfabeto del mundo" en 1986 y "Chamario" en 2003.  Es autor también de importantes ensayos, tales como, "La ventana oblicua" en 1974, "El taller blanco" en 1983,  y "El cuaderno de Blas Coll" en 1981. Recibió importantes galardones por su obra literaria y sirvió a su país en el campo diplomático en Lisboa durante varios años. 

 

Antología con ilustración del cubano Luis Cabrera

ALGUNAS PALABRAS

Algunas de nuestras palabras

son fuertes, francas, amarillas,

otras redondas, lisas, de madera...

Detrás de todas queda el Atlántico.

 

Algunas de nuestras palabras

son barcos cargados de especias;

vienen o van según el viento

y el eco de las paredes.

 

Otras tienen sombras de plátanos,

vuelos de raudos azulejos.

El año madura en los campos

sus resinas espesas.

 

Palmeras de lentos jadeos

giran al fondo de lo que hablamos,

sollozos en casas de barro

de nuestras pobres conversas.

 

Algunas de nuestras palabras

las inventan los ríos, las nubes.

De su tedio se sirve la lluvia

al caer en las tejas.

 

Así pasa la vida y conversamos

dejando que la lengua vaya y vuelva.

Unas son fuertes, francas, amarillas,

otras redondas, lisas, de madera...

Detrás de todas queda el Atlántico.

Alencart, Cadenas, Morón y Montejo, en Salamanca (1994 Foto de J. Alencar)