Viernes, 23 de febrero de 2018

La “nueva política municipal”. Transparencia.

Los últimos años en la política española indudablemente tienen poco que ver con los anteriores. La muestra de hartazgo manifestada a través del 15-M, en gran medida por la izquierda española, impulsa la aparición de una nueva fuerza política que de alguna manera recoge los principios de ese movimiento popular. Aunque convertirlo en partido político sea complejo, incluso posiblemente no lo que muchos esperaban. Quizás la fórmula de encuentros diversos, como en Salamanca el movimiento municipalista Ganemos, se aproxime más al sentimiento de los concernidos por el 15-M.

A la sombra de esto, algunos sectores de la derecha económica española consiguen consolidar una fuerza aparentemente más amable que el PP neoliberal. Ciudadanos, que ya existía, reaparece como un partido de nueva política, pero sin conectar con la vieja democracia cristiana más social. Porque, en el fondo, parece que amplios sectores sociales buscan recuperar lo positivo del pasado, como muestra la curiosa lucha por representar a la socialdemocracia en las últimas generales, pero con nuevas fórmulas de participación ciudadana y de hacer política.

Y esto llega al Ayuntamiento de Salamanca hace más de un año, donde consiguen la alcaldía, con lo que eso representa de capacidad de poder,… los mismos que desde 1996, de manos de ese partido que supuestamente impulsa una nueva política, Ciudadanos. Recordemos que hizo firmar un documento con medidas para abstenerse en la votación correspondiente, como aquellas que “facilitan una mayor transparencia de las instituciones”. Incluso presiden la crucial Comisión de Contratación.

Como muestra del cambio encontramos que el Ayuntamiento, el equipo de gobierno Popular, es condenado por la Justicia a facilitar… INFORMACIÓN a la oposición, Ganemos Salamanca en concreto. En un tema donde están en juego más de 8 millones de dinero público, las piscinas municipales bajo explotación privada. Claro que todo depende de si aparecen los papeles, ya sabemos que el PP es muy respetuoso con las decisiones judiciales, a los que tienen derecho todos los concejales del Ayuntamiento. Y los ciudadanos, hablamos de documentos públicos y del dinero de todos.

Lo último aparece el jueves cuando dos concejales, de Ganemos, dicen desconocer cuanto van a costar las fiestas de Septiembre, a pesar de que en la administración pública hay que presupuestar con antelación. Claro que para eso se inventan las trampas, organismos autónomos controlados desde el poder y fuera de los cauces normales de control. Y la experiencia muestra que estos no suelen ser precisamente transparentes, ni más baratos, y sí muy dados a generar amistades peligrosas. No entiendo si el modelo anterior, gestionado directamente por funcionarios municipales, funcionaba bien, porqué se busca otro más oscuro y más caro, cuando precisamente la buena gestión, el ahorro de dinero público y la transparencia es más importante.

O al menos eso dice el documento de quienes soportan al PP en el equipo de gobierno municipal. Por cierto, el grado de cumplimiento del mismo en los plazos que marca no es precisamente alentador. Ciudadanos, que ahora discute qué es corrupción con el PP nacional, al permitir todo esto parece más un socio de gobierno que un garante de las nuevas formas de hacer política, de la transparencia y la participación ciudadana. En ellos está que esto cambie.