Lunes, 21 de mayo de 2018

El cambio de la línea 12 hasta la Aldehuela.

Por fin el Ayuntamiento ha descubierto que había que mejorar la conexión de La Aldehuela con el resto de la ciudad mediante transporte público. Bien es cierto que existía un servicio muy limitado desde la Alamedilla, como el que se pone para el Rastro. Lo sorprendente es la solución adoptada.

Una imagen del plano de transporte público de Agosto de 2004. Lo que nos interesa, línea 8, en gris a la izquierda junto al rio Tormes.

Hasta que se suprimió el servicio anterior por las eternas obras de ¿reforma? del área deportiva, hasta allí llegaba la línea 8. Todo hacía prever que lo más razonable era recuperar el recorrido desparecido, la línea no había sufrido cambios significativos en esa zona que impidieran alargarla nuevamente hasta La Aldehuela. Sin olvidar que pasa por la Gran Vía, donde conecta muy bien con muchas otras líneas, y por lo tanto, con la mayor parte de la ciudad. Dos grupos en el Ayuntamiento habían apostado por ello, Ganemos Salamanca y el PSOE, este último con un trabajo interesante de costes anuales: recuperar ese recorrido de la línea 8 supone unos 60.000 euros.

Imagen de la líena  8 con la modificación en rojo , a la izquierda.

En cambio el equipo de gobierno del PP, y sus subalternos de Ciudadanos, deciden que lo más correcto es apostar por la línea más compleja, que además es más caro (186.000 euros). Todo un canto a la buena gestión y el ahorro de recursos públicos. Se alarga la línea 12 en un recorrido poco útil, un ir y venir por el mismo sitio. Esta línea, que comunica el Barrio Blanco con el Polígono Industrial El Montalvo sin pasar por el centro, tiene el recorrido más largo y complicado de todas. Con tiempos de viaje en el límite de lo tolerable por los usuarios, una hora de punta a punta, a veces más, que le obliga a contar con un autobús más de lo necesario para garantizar su frecuencia de 20 minutos. Es de suponer que este ha sido el motivo para inclinarse por esta opción, el aparente ahorro de un autobús. Por si fuera poco, conecta mal con el resto de las líneas, y en una parte de su recorrido no puede hacer paradas (circula por otro término municipal).

Imagen de la línea 12 con la modificación en rojo , a la izquierda.

Sorprende que el Ayuntamiento no cuente con un equipo de movilidad que afronte estos temas, como en otras ciudades como la nuestra, tal y como propone el Plan de Movilidad. Desde luego no voy a dudar en absoluto de la capacidad del Jefe de la Policía Local, pero sería más razonable que estuviera integrado en un grupo de trabajo técnico con otros expertos, que los hay en el Ayuntamiento, y un eficaz mecanismo de participación ciudadana como apoyo. Y dentro de una verdadera estrategia de apuesta por la movilidad sostenible, buscando la prioridad del autobús frente al vehículo privado.

Así se hubiera podido hacer un trabajo más exhaustivo, que permitiera corregir los problemas de tiempos que pudieran aparecer al alargar la línea 8. Recordemos que en esta ciudad apenas se han tomado medidas para favorecer al autobús (que puede transportar hasta 90 personas) frente al coche (con una media de 1’3 viajeros en España), cerca de 11 millones al año de coste bien lo merecen. Lo carriles bus, en espacial en la Gran Vía en este caso, o medidas de prioridad en los cruces, hubieran eliminado esos problemas si en realidad existían (recuerdo nuevamente que el trazado sería prácticamente el mismo que ya existió y que no planteaba mayores problemas). Sin olvidar lo de realizar la parada del vehículo en la misma calzada de circulación, una suma de ahorros de tiempo. Así, los tiempos de viaje serían más atractivos para todos, además de permitir un más fácil trasbordo con otras líneas. Como curiosidad, en caso de necesitar un autobús nuevo se amortizaría en no más de 3 años.

De todas formas, hace años que propongo la necesidad de repensar todo el sistema de Transporte Público Colectivo de Salamanca, y el de su entorno metropolitano. Curiosamente lo primero lo planteó en la comisión municipal correspondiente a este tema el PSOE, y fue alabado por el PP como oposición responsable. En cambio la misma propuesta de Ganemos Salamanca (y que figura en su programa electoral), fue tachada de irresponsable. Sorprendente.