Viernes, 25 de mayo de 2018

La ancianidad, más que un problema una solución

La sociedad actual limita la vida útil de las personas al tiempo efectivo que están en edad de trabajar y esto es un concepto que hay que erradicar

El aumento de la población anciana se duplicará en España en los próximos cuarenta años, esto es que cerca del 32 % de la población total tendrá más de 64 años según el INE (instituto nacional de estadística) en el 2050. Esto plantea una situación que ya habría debido solucionarse hace algún tiempo. ¿Qué hacer con los mayores? ¿Deben seguir siendo productivos? ¿Hay que realizar nuevos ajustes en la forma en que la sociedad los trata?

La sociedad actual limita la vida útil de las personas al tiempo efectivo que están en edad de trabajar y esto es un concepto que hay que erradicar. Las personas que están dentro del rango de la tercera edad, pueden ser productivas de muchas maneras, o no serlo porque no quieren serlo, ya que esto debe ser de su libre elección. Han llegado a ese momento en el que pueden decidir libremente entre elegir el descanso y hacer lo que les plazca o realizar labores sociales que les reporte algún beneficio a ellos mismos y a la sociedad en su conjunto.

En cualquier caso y sea lo que sea lo que decidan, se les debe tratar con el cariño y respeto debidos a la experiencia y a la edad y hacer todo lo posible para ofrecerles la oportunidad de elegir pasar el tiempo como hayan decidido.

Lo que es seguro es que la variedad en la oferta de actividades que ya existen para estas personas deben estar a su alcance, potenciarlas y darles el estatus de bien social que deben tener. Aplicando las mejoras necesarias, así como ir aumentando progresivamente  el número de sociedades, empresas y ayudas estatales para cubrir el creciente número de ancianos que tiene esta sociedad. Con lo que se abre una oportunidad para crear puestos de trabajo inigualable, una solución de relevancia a la precariedad laboral que existe y se prevé que siga existiendo en nuestro país.

En la actualidad, las residencias geriátricas existentes en este país cuentan ya con un nivel de actuación para el cuidado de nuestros mayores que rondan la excelencia, compartiendo con ellos gran cantidad de actividades para mantenerlos activos, tanto físicamente como psicológicamente. Pero para saber cuál conviene para cada caso específico, existe el comparador residencias de tercera edad en Salamanca o en cualquier otra ciudad, de gran ayuda para poder elegir con total libertad y tranquilidad.

Actividades para la tercera edad

Una de las actividades más cuidadas y elaboradas que hay que tener con los ancianos son los ejercicios físicos. A continuación expondremos los más cómodos y útiles para estas personas.

Estos ejercicios se pueden dividir en cuatro tipos principales:

  • De resistencia; caminar, nadar, o usar la bicicleta, pudiendo ser esta estática para mayor comodidad de los usuarios.
  • De fortalecimiento; realizando especialmente ejercicios para el fortalecimiento de los miembros inferiores para ganar seguridad y equilibrio, como pueden ser las sentadillas, piernas y brazos con mancuernas de poco peso, de un kilogramo aproximadamente y glúteos, flexionando las rodillas y apoyando los pies contra el suelo mientras se está acostado de espaldas al suelo.
  • De estiramiento; muy útiles para mantener la agilidad y la flexibilidad en el cuerpo, realizar técnicas de tai chi, o sesiones de yoga tendrán una repercusión asombrosa en el cuerpo, indiferentemente de la edad que se tenga, pero al ser ejercicios con poco impacto en los músculos, huesos y tendones, se convierten en ideales para las personas mayores.
  • Ejercicios de equilibrio; en general el equilibrio se mantiene regulado por el tono muscular de uno y otro lado del cuerpo, hacia  adelante y hacia atrás, en consonancia con lo que informa el aparato vestibular, los transformadores propioceptivos y los visuales.

En cualquier caso, el bajar de peso es fundamental para mantener un estado de salud y bienestar aceptables, por lo que hay que hacer todo lo posible por eliminar las grasa sobrantes con una buena dieta y algún complemento nutricional que ayude a aligerar esa carga sobrante. Existe un complemento que es considerado un quema grasas natural y que, por tanto, es altamente efectivo, no sólo por eliminar grasa rápidamente, sino porque además proporciona una sensación de saciedad que hace que comamos sólo lo suficiente para estar en forma y no saturarnos con excesos de ningún tipo. Este complemento casi milagroso se llama garcinia cambogia y entre sus muchas virtudes ayuda a reducir el colesterol, tan peligroso para estas edades, ya que obstruyen la circulación sanguínea al almacenarse en las arterias impidiendo el paso de la sangre al corazón y a los tejidos.

La relajación que se merecen nuestros mayores.

Pero basta ya de ejercicios y actividades para nuestros ancianos, es la hora de descansar, de disfrutar de la vida, de una segunda niñez en su aspecto más positivo. Ellos se lo merecen y hay gran cantidad de ofertas para su ocio y esparcimiento:

  • Algo que viene siendo algo intrínseco en la ancianidad es el cuidado de los nietos, que muy al contrario de lo que pudiera parecer no es una actitud egoísta, sino que les proporciona verdadero placer y su cerebro y corazón se activan de modo espectacular, rejuveneciendo tanto físicamente como mentalmente.
  • La lectura, los clubs de lectura y todo lo relacionado con la literatura, activa de forma altamente eficaz las defensas de nuestro cerebro y el de los mayores, evitando el ataque de enfermedades como el alzhéimer y otras degenerativas del mismo rango.
  • Viajar, el turismo es la actividad preferida de la mayoría de los ancianos, ya que pueden ver  los lugares que siempre han querido visitar durante su juventud, pero sin prisas y con precios realmente económicos. Entre los viajes turísticos el que sin duda les produce mayor placer es la visita de monumentos y balnearios termalistas.
    • Estos balnearios termalistas merecen capítulo aparte, ya que son una fuente de salud impresionante que los ancianos saben apreciar. Son aguas termales (por encima de los 5º c) que salen del suelo como aguas minerales. Los balnearios en termalistas las personas se bañan en aguas que proceden de capas subterráneas de la tierra, ricas en componentes minerales, lo que permiten su utilización como salas de salud, para recibir sus curas y mejoras a través de inhalaciones, irrigaciones y por calefacción.  Todo un lujo de bienestar que debe estar al alcance de nuestros mayores.