Lunes, 11 de diciembre de 2017

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Actualmente, nadie pone en duda que los profesionales sanitarios y, específicamente, los médicos constituyen uno de los factores más determinantes de los buenos resultados obtenidos en el buen Sistema Sanitario español. Efectivamente, los médicos con su rol profesional han contribuido al Bienestar y a la Calidad de Vida de los españoles; pero también al progreso socioeconómico porque el Sistema Nacional de la Salud está concebido como un sistema social con gran impacto. Su crédito social y otros factores individuales hacen que muchos bachilleres quieran estudiar Medicina y, ser médicos. Hoy, una de las carreras más demandadas y a la que es difícil acceder por la nota de corte exigida para su acceso.

La formación de los médicos es compleja y experimental que se lleva cabo mediante un continuum que se desarrolla en tres etapas: la primera, trata de convertir al bachiller en médico (Graduado en Medicina); en la segunda, en hacerle un médico especialista y, en la tercera, se pretende mantener su efectividad profesional mediante la Formación Continua y el Desarrollo Profesional Continuo para que siga aplicando las nuevas evidencias científicas y los progresos científico-técnicos que son adecuados para aplicarlos a los pacientes.

La primera etapa desde el siglo XVII tiene lugar en las Facultades de Medicina donde se trata de transmitir conocimientos y experiencias probadas mediante un proceso de enseñanza-aprendizaje organizado, planificado y con secuencia lógica para dar a conocer los fundamentos científicos de la Salud-Enfermedad y que el médico los aplique a pacientes concretos. Porque su ejercicio profesional es ciencia y arte como nos decía Hipócrates. Ciencia, porque se basa en evidencias científicas y, arte, porque se aplica de manera individualizada, a pacientes concretos. Gregorio Marañón lo decía así ¨no hay enfermedades sino enfermos ¨. A esta etapa se la considera fundamental dado que diferencia lo normal de lo patológico y porque se analiza al paciente de manera integral para que los médicos apliquen sus competencias con una visión global del paciente y no fragmentada en órganos y/o sistemas. Es decir, el grado de Medicina constituye el tronco del árbol formativo o los cimientos y pilares del edificio profesional. Luego vienen las ramas, es decir, las especialidades. Y para ser un gran especialista antes hay que ser un buen médico, un buen graduado que implementa con ética, rigor científico y efectividad todas sus competencias para la mejora de la Salud de sus pacientes.

 

La polémica creada en estos días en los medios de comunicación sobre el acceso a los estudios de Medicina en nuestra facultad por otros alumnos de otras comunidades no es nuevo y ya se ha dado a conocer a las autoridades nacionales con competencias en la materia. Su causa no es otra que la falta de igualdad de oportunidades que los políticos, consejeros y directores generales de educación, ni han querido ver ni han querido solucionar. El acceso se basa en una convocatoria única o distrito único de todas las facultades españolas a través de la nota de selectividad; pero la causa-raíz es previa, dado que no existe un única selectividad nacional, que sería lo deseable, existen 17 selectividades porque los gobiernos autonómicos así lo han querido y porque forma parte de su incompetencia y del populismo mal entendido, dado que creyendo ayudar  a sus paisanos lo que hacen es perjudicar la formación a medio y largo plazo. A esta falta de igualdad de oportunidades, hay que añadirles otras deficiencias funcionales y/o privilegios, como por ejemplo, permitir que haya estudiantes que puedan entrar en Medicina sin tener aprobada la selectividad, excepciones establecidas por acuerdos bilaterales que nuestros competentes gobernantes aprobaron y que en mi opinión ni se justifican desde el punto de vista legal ni ético, dado que vulneran el principio de equidad y justicia.

Es una obviedad que se seguirán necesitando médicos bien formados y preparados para atender las enfermedades de la Sociedad del Siglo XXI. Su impacto y crédito social se basa en recuperar a los pacientes de sus problemas y sufrimientos para que tengan Salud y puedan trabajar y disfrutar de la Vida. El que esto salte hoy a los medios de comunicación con mayor crudeza e impacto es porque la población general es cada vez más consciente de que la Salud es un recurso para la Vida y, porque para que la Vida social sea saludable y sostenible debe basarse en poner en valor la igualdad de oportunidades.

 

 

JAMCA