Viernes, 15 de diciembre de 2017

Cartas de los lectores

DEPRISA Y MALVIVIENDO

DEPRISA Y MALVIVIENDO Competitividad, axioma de nuestra sociedad. Es cierto que esta capacidad nos permite dar lo mejor de nosotros mismos pero, ¿Porque hacerlo CONSTANTEMENTE en lugar de disfrutar y aceptar en determinados momentos? Me considero una de las personas mas revolucionarias y luchadoras. He superado muchas adversidades y en cada una de ellas me he superado y hecho más fuerte. Y creo que es necesario cabrearse en determinados momentos, hasta que te salga fuego por los ojos. Pero hablo de momentos esenciales, en los que por ejemplo, se merman nuestros derechos; hablo de momentos en los que se puede poner en juego tu vida, tu libertad, tu dignidad. Pero hoy en día la gente se ha vuelto loca. Van por la calle mirando la pantalla de un móvil para capturar esos bichos a los que llaman “Pokémon”, en lugar de disfrutar de un estupendo paseo y observar ese árbol que te da el oxigeno que tanto necesitas. Yo os invito a reflexionar sobre lo siguiente: ¿Los días pasan deprisa o somos nosotros los que hacemos que estos pasen corriendo? Nuestros objetivos son comer en dos minutos para adelantar trabajo en lugar de disfrutar de tu plato de sopa. Desear que llegue el fin de semana. Llegar lo antes posible a tu lugar de destino. Enfadarse con aquel que conduce peor que tu. Presionar al de al lado para que tenga la máxima agilidad mental y ¿para que?, ah si! Hay que ganar un partido, hay que llegar a tu destino antes que tu compañero, hay que conducir mejor que nadie para llegar a un sitio en el que probablemente nos sintamos prisioneros. Hay que ganar dinero o enriquecer a la empresa que te explota. Hay que correr. Correr sin parar. Sin embargo, no todas las personas somos iguales. Unas tienen mas rapidez haciendo unas cosas y otras, la tienen desempeñando otras. Incluso hay muchas que no tienen esa habilidad cerebral divina que nos imponen. Y son precisamente esas personas, entre las cuales me incluyo, las que rompen con las reglas del juego, de la vida creada por el humano, no de la vida real. Por esto somos también las peor paradas en determinados momentos. ¿Por qué corremos? ¿ A dónde vamos? Nosotros, personas que tardamos el doble de tiempo mas que el resto de los mortales en hacer cosas o entender determinados conceptos, somos personas machacadas por todo el mundo. Desde que nacemos hasta que morimos, pasando por nuestra infancia , nuestro colegio , el instituto , nuestras relaciones , nuestro trabajo e incluso puede que nuestra vejez. Siempre había que estar despiertísimo, suelto, avispado. Habia que ganar un partido de futbol pero no disfrutarlo, ser el mas descarado, entender la lección con una simple explicación del profesor , abrir bien los ojos , la mente , para evitar ser engañado , maldito. Maldito mundo. Pero fijate , creo que los que hemos parecido siempre estar muertos, somos los que mas vivos estamos , porque a pesar de que parece que no vemos nada , somos los que no dejamos que nada pase. Los que cogemos siempre todos los trenes, todos los que merecen la pena claro, somos los que cuando paseamos y vemos un simple insecto, vemos vida y no necesitamos cien mil personas a nuestro alrededor para verla. Somos los que rompemos con las reglas del juego que nos han impuesto, ese en el que hay que ir corriendo a todos sitios. Sin embargo, al final somos los que siempre llegamos a tiempo , sin perdernos ni un solo detalle y el que no sea capaz de ver eso en nosotros es porque quizás, vive demasiado rápido, tan rápido que no es capaz de ver lo más simple.