Lunes, 18 de diciembre de 2017

Gustavo y la Biblia

Eran poco más de las 8 de la tarde del 19 de julio cuando Gustavo Martín Garzo comenzó la conferencia en el majestuoso crucero de la Iglesia de San Miguel de los Reyes. Había sido invitado para iniciar las II Jornadas de Animación a la Lectura (“JALEO”). No costó mucho que se hiciera el silencio después de la presentación y los asistentes nos sorprendimos de una brillante conferencia. Como si quisiera entablar una secreta alianza entre quienes habían leído en aquellos muros y los miles de libros que atrapan el claustro de aquella iglesia, Gustavo empezó su conferencia con la Biblia.

No piensen ustedes que nos invitaba con ello a que hiciéramos un hueco en la mochila de estas vacaciones a este libro de los libros. Tampoco piensen que utilizó la conferencia para promocionar los diez libros imprescindibles de este verano. Empezó con la Biblia por la presencia que tenía en su casa, no por el hecho de que se leyera más o menos, sino por el hecho de ofrecía historias turbadoras y complejas. Para él es un libro lleno de historias que mantienen la belleza de la creación, llena de momentos de dolor y sobre todo lleno de historias verdaderas y que se aceptan como son. Se trata de un libro imprescindible para conocer la relación entre la literatura y el misterio.
Se detuvo unos momentos en la historia de Abraham. El misterio al que se refería no estaba tan relacionado con lo desconocido o lo secreto sino con lo que nos envuelve y se nos impone como un poder de lo real. La historia de un padre obediente a la voluntad de Dios que debe volverse contra la natural ley del amor a los hijos genera desazón y fuerza los lectores a ponerse, con temor y temblor, en el papel de Isaac. Se nos pidió que pensáramos esta historia desde la tensión entre el tiempo del padre y el tiempo del hijo, una tensión de impresionante fuerza literaria que encontramos en la vida real con Guzmán el Bueno o el General Moscardó.
Aludió a otros libros que le acompañaron en su pasión por la escritura. Además de recordar la importancia que han tenido “Las mil mejores poesías de la lengua castellana” o los libros de Salgari, se detuvo en el Quijote. Antes de comentar el importante papel del deseo, del amor y de la mujer en las aventuras de Simbad el Marino, analizó el valor literario que tiene la tensión ente fantasía y razón que se produce en el Quijote. Cervantes nos aproxima a una realidad nueva donde desempeñan un papel importante los encantamientos y desatinos. Aunque Alonso Quijano es el caballero de la palabra y luchador por la justicia, Cervantes nos lo presenta ofreciendo segundas oportunidades, sin duda convencido de que si un mundo justicia no merece la pena ser vivido, tampoco la merece un mundo sin misericordia. Por eso resulta estimulante imaginar a don Quijote, caballero de la libertad, persiguiendo a Abraham, caballero de la fe.