Domingo, 17 de diciembre de 2017

Irak: Crónica del Fracaso Politico

“No puedo creer que la guerra sea la mejor solución. Nadie gano la última guerra, y nadie ganará la proxima”

(Eleanor Roosevelt)

Irak se ha convertido en una desastrosa derrota,  más para EEUU, como para el Reino Unido y España, que fueron quienes protagonizaron subidos al “cajón” del pódium y donde aquel nefasto presidente americano abrazo a sus dos “palmeros” alguno empecinado en colocarse bien el tupe, para salir inmaculado en la foto más lamentable, que la historia juzgara, y,  ya se han empezado a mover los resortes para que esto pueda llevarse a término.

Todo lo que se discute en la actualidad se reduce, en definitiva, a como paliar los daños, en muchos casos irreversibles de un país abandonado a su suerte tras la invasión del Sr Bush basándose en una informaciones que han resultado ser falsas y que secundaron Blair Y Aznar. Todos ellos transformaron la ocupación en un caos, sin saber que hacer después de arrasar la tierra desde el Tigris al Éufrates pasando los tanques por encima de los templos de donde nació la cultura, dejando entre la tierra caliente un millón de muertos, un coste tan solo superado por la estupidez humana de quienes a toda costa, incluso con sus pueblos en contra de la barbarie que se iba a desarrollar no ya en Irak… sino en una zona donde la vida vale menos que las alpargatas, con las que se calzan. Y, tal y como se preveía el terrorismo del que ahora “disfrutamos” sea mucho más numeroso y amenazante que antes.

¿Por qué era una amenaza el Irak de Sadam y en que ha mejorado la situación tras la invasión? ¿En qué situación nos encontramos pasados trece años? Estas, y otras preguntas que nos hicimos antes y ahora, no fueron respondidas por sus responsables. Ahora cuando, vemos las consecuencias, y comienzan a avergonzarse los estadounidenses, cuando afloran informes y documentación  vuelven a salir a flote las fotografías con las torturas llevadas a cabo en prisiones como Abu Ghraib provocando oleadas de antiamericanismo, en todo el mundo, como ha tenido que presenciar el saliente presidente Obama. Y que sin duda su poderoso país tendrá que seguir respondiendo de esta acusación…Tal y como ya se empiezan a cuestionar los británicos, donde por tercera vez su primer ministro Blair, avergonzado, abrumado, arrepentido y rendido, pide perdón allá por donde le llevan sus vacilantes pasos y en cada oportunidad que se le presenta, evidentemente parece ser el menos arrogante, jactancioso, e inteligente de los tres “medallas” de las Azores. Y además, sabe muy bien que tarde o temprano, se formara una comisión, que definitivamente le pida las razones y los papeles, de engaño manifiesto a su congreso  y a sus ciudadanos ocultando la verdad, por la que le costó cerca de mil muertos. Tanto Blair como el arrogante y áspero Aznar, estaban convencidos de que había que hacer uso de la fuerza militar  apoyando a difundir los “valores americanos” y luchar contra el mal desde un punto de vista enérgicamente cristiano. Y pensaban que estando a su lado, no debían dejarse agobiar por informadores, aliados tratados y organizaciones internacionales. Ellos, no necesitaban a nadie. Puede, que los soldados prefiriesen la diplomacia; los hombres de negocios metidos en política la guerra.

Es evidente que el ansia de petróleo tuvo algo que ver, como también tuvieron que ver los planes neoconservadores para llevar a cabo una revolución democrática en Oriente Próximo; pero parece que el factor decisivo, a la hora de la verdad, fue el deseo del presidente Bush de venganza; es decir, defenderse atacando. Las cosas han cambiado. Ahora son los tres de la “partida”, los que comienzan a recibir los golpes. Las botas que fueron a la guerra llenas de confianza son, hoy, botas vacías repartidas por el césped, dicen que cerca de mil pares colocados enfrente del Capitolio por manifestantes antiguerra como símbolo de los muertos estadounidenses en Irak. En Londres son cientos de cartas las que se envían al parlamento, con algunos recuerdos de aquellos que dejaron su vida y a los que como a tantos otros le dijeron que los enviaban a Irak para “defender nuestra seguridad”, a esa alturas lo de las armas de destrucción masivas, y el despiadado ejercito de Sadam, no apareció por ningún lado. Esta afirmación no era más que una mentira descarada, que ha puesto al mundo entero en una posición lamentable, donde el espacio de los “caudillos, sátrapas y sanguinarios”, ha sido ocupado por terroristas, que al amparo de su “evangelio musulmán y libertario”;  cometen asesinatos en masa. Esa es la herencia recibida. Y volvemos a peguntarnos ¿En que ha mejorado la seguridad, por la que estos tres que se subieron al “cajón de los lideres”?. Esperamos que ese Dios, esa libertad y esa justicia, que enarbolaron para invadir y arrasar la civilización se ocupe algún día de ellos. Continuara…

 

                Fermín González Salamancartvaldia.es         (blog taurinerías)