Jueves, 14 de diciembre de 2017

Luis Cabrera Hernández: “Salamanca es mi Ítaca Ibérica”

El artista plástico cubano-español, considerado entre los cien más destacados de Iberoamérica

Luis Cabrera y su esposa, Marta Rodríguez, en Salamanca

Nacido en La Habana (1956), Cabrera Hernández se afinca en España desde 1993, previo paso por el Instituto Superior para la Gráfica y el Arte del Libro de Leipzig (Alemania), donde realizó estudios de postgrado. Actualmente es profesor de litografía y xilografía de la Escuela de Grabado y Diseño Gráfico en la Real Casa de la Moneda. Ha realizado una treintena de muestras individuales y expuesto en múltiples eventos internacionales. Sus obras están en colecciones de Alemania, Cuba, Estados Unidos, España, Taiwán y Tailandia. En Salamanca expuso en 1994, en la Sala de Exposiciones La Salina, de la Diputación de Salamanca.

Acompaña con su arte al poeta Alfredo Pérez Alencart en su antología ‘Según voy de camino’. ¿Cuál su impresión sobre esta unión de verso e imagen?

Fue un proyecto desde su comienzo pactado en conjunto. Me mandó los versos y yo haría una imagen, a modo de ilustración, para sus textos.

¿Qué puede decirnos de los collages que aporta? ¿Cuál su simbología o intención?

El collage me ha acompañado en estos últimos años de mi creación, tanto el realizado por la fusión de diferentes medios plásticos en una sola obra como por las mezclas de estilos y modos de expresión artísticas que se funden en un collage en la mente y son plasmados en el soporte.

Como precedente existe otro libro conjunto, ‘Hombres trabajando’ (2007), versos de Pérez Alencart e ilustraciones suyas. ¿Podría indicarnos las diferencias y semejanzas con la obra aportada para esta antología?

Sería larga la respuesta y mejor hecha por unos ojos externo. A pesar esto, el proyecto “Hombres Trabajando” estaba incluido en una serie dedicada al trabajo donde este se representaba fundamentalmente con un guante de constructor. Y este último proyecto se enmarca dentro de los collages mentales que estoy realizando con la técnica de dibujo a tinta y acuarela. Debo de destacar que en este último proyecto hay un homenaje a los collages de Marx Ernst “Una semana de Bondad”. 

Usted ya expuso en Salamanca el año 1994, en la Sala La Salina de la Diputación. Por ello entiendo que su relación con la ciudad viene de atrás. ¿Cuáles sus recuerdos de aquella muestra antológica y cuáles sus vínculos con esta capital del Tormes?

En esta muestra de 1994, me vestía de largo en España pues la exposición era grande y la sala muy hermosa. Salamanca para mí es la ciudad de acogida inicial cuando me vine a vivir a España. Es mi Ítaca Ibérica y cuando vuelvo a esta ciudad me crea el mismo sentimiento de cuando Ulises volvía sobre su Helénica ciudad.

Quienes conocen de arte lo consideran como un maestro del grabado. Aprecio que suele mezclar los homenajes a grandes clásicos con guiños irónicos y referencias icónicas modernas. Quisiéramos saber su parecer.

Las consideraciones de maestro las dejo para los demás y así no peco. La mezcla de referentes del arte y la ironía son uno de mis pilares en mi creación.

En su libro ‘Los éxodos, los exilios’, publicado en Lima el año pasado, Alencart incluyó un poema escrito en 1994 y dedicado a usted. Me gusta el título ‘Luis Cabrera contempla un viejo almanaque con fotos de La Habana, mientras recuerda los tiempos idos y retrata a Popeye en su estudio de Getafe’. Pareciera que el poeta lo está retratando con palabras. Más de veinte años después, ¿mucho ha cambiado usted y esa nostalgia suya hacia La Habana?

Efectivamente, es un retrato de mi persona que ha hecho el poeta con mucho cariño. Si partimos de la base que todo en la vida cambia constantemente, todavía este retrato tiene vigencia. El amor que siento por la Habana sobrepasa la nostalgia, es infinito y forma parte de mi vida.

¿En qué está trabajando ahora y cuáles son sus próximas exposiciones individuales o colectivas?

En estos momentos estoy terminando una serie de dibujos que hacen un homenaje a Vincent Van Gogh a través de su relación con el arte japonés. Son dibujos de 70 x 100 cm hecho a tinta y acuarela sobre papel. También estamos terminando una carpeta con 10 xilografías inspiradas en las Ciudades Invisibles de Italo Calvino en colaboración con “Photosai” y mi editor Alfredo Mateos.

Borja Domínguez (Salamanca)

Reportaje fotográfico de Jacqueline Alencar

  • Cabrera, José Amador Martín y Alencart