Lunes, 11 de diciembre de 2017
Bracamonte al día

La Diócesis de Salamanca hace un llamamiento para proteger y preservar el patrimonio artístico

PEÑARANDA | Mediante un comunicado remitido a los medios, el organo católico exige que la conservación y restauración se realice mediante tecnicas y expertos autorizados
La Diócesis de Salamanca ha mostrado hoy su disgusto tras comprobar la restauración fallida de la talla peñarandina de San Miguel Arcángel

La máxima autoridad de la Diócesis de Salamanca ha querido este jueves poner de manifiesto su punto de vista en torno a la polémica suscitada ante la fallida restauración por parte de un vecino de una pequeña talla de San Miguel Arcángel, que en la actualidad se encuentra exhibida en la ermita del Humilladero.

Mediante un comunicado remitido a los medios afirma que “la Iglesia, a lo largo de la historia, ha visto en el arte cristiano un destello de la belleza del misterio de Dios y se ha servido de él para la liturgia, la alabanza y el anuncio catequético del Evangelio. Por esto, no deja de reconocer y agradecer a los artistas, a los conservadores y restauradores del arte, pero sobre todo, al Pueblo de Dios, que con gran estima, dedicación y esfuerzo ha creado y conservado un patrimonio que sirve para su contemplación y el uso litúrgico y devocional del mismo”.

Por ello, desde la Diocesis afirman que “hemos instado en todo momento a las personas e instituciones que tienen a su cargo el cuidado del Patrimonio, a que su conservación y restauración se realice por los medios técnicos profesionales y artísticos más adecuados, para lo cual deben contar con el conocimiento y la autorización de la Delegación diocesana de Patrimonio artístico y cultural”, y añaden que, no obstante “la buena intención, la devoción y los escasos recursos económicos, hacen que no se respeten estos criterios técnicos y profesionales y, con el desconocimiento de las personas e instituciones eclesiales encargadas de custodiar el patrimonio, se realicen actuaciones poco acertadas, que lamentamos y no aprobamos”.

Es por ello que desde el organismo eclesiástico han querido reiterar “nuestro deseo y hacemos una llamada a que se conserve el rico patrimonio eclesial, garantizando siempre su valor artístico y el buen uso evangelizador y cultural del mismo”.