Miércoles, 13 de diciembre de 2017
Ciudad Rodrigo al día

El gran archivo oculto del Carnaval del Toro

CIUDAD RODRIGO | En el sótano de la Casa de la Cultura se acumula una ingente cantidad de libros del Carnaval de los últimos 25 años

A excepción de las paredes del Bar-Restaurante El Sanatorio, Ciudad Rodrigo carece de un museo o espacio similar dedicado a su gran evento anual, el Carnaval del Toro, en el que se pudiera promocionar de forma permanente. Sin embargo, Ciudad Rodrigo sí que tiene un ‘archivo oculto’ en torno a sus fiestas grandes.

Ese archivo está situado en el sótano de la Casa Municipal de la Cultura (junto a la planta baja de exposiciones del edificio) donde se acumulan, como se puede ver en las imágenes, volúmenes y volúmenes del Libro del Carnaval que edita cada año el Consistorio en las semanas previas al evento.

De cada edición, han ido sobrando volúmenes que se han ido acumulando en ese almacén cuyas estanterías ya se han quedado totalmente insuficientes, siendo necesario que los libros permanezcan directamente en las cajas en las que llegaron de imprenta. Esas cajas, por cierto, están colocadas sobre unos palés de madera, para que los libros no puedan verse afectados por posibles humedades.

En un vistazo rápido a ese ‘archivo oculto’, se puede ver que los libros más antiguos de los que hay volúmenes guardados son de principios de los años 90 (concretamente del año 92), cuando el citado Libro del Carnaval era mucho más delgado que en la actualidad, con lo cual su almacenamiento es más sencillo frente a los gruesos volúmenes actuales.

Junto a esos Libros del Carnaval que ocupan buena parte del almacén de la Casa de la Cultura, también se acumula otra ingente cantidad de volúmenes de libros que ha ido editando el Centro de Estudios Mirobrigenses durante sus 25 años de existencia.

En torno a los mismos, el Centro de Estudios Mirobrigenses decidió en su última reunión del mes de junio realizar donaciones a bibliotecas públicas y asociaciones culturales de la comarca que estén en funcionamiento para así ‘liberar espacio’.

Si alguien quisiera comprar alguno de estos volúmenes almacenados, puede hacerlo en la propia Casa de la Cultura.