Miércoles, 13 de diciembre de 2017
Ciudad Rodrigo al día

Urbaser, que planea mudarse de sede, destaca el “ahorro” que traen los nuevos contenedores

Durante estas semanas se han dado algunos problemas en la recogida con coches aparcados delante de los contenedores

Aunque ya llevan poblando las calles de Ciudad Rodrigo y del resto de municipios y pedanías de la Mancomunidad Riberas del Águeda, Yeltes y Agadón un par de semanas, en la mañana del martes tuvo lugar la ‘presentación en sociedad’ de los nuevos contenedores de residuos orgánicos, que vienen acompañados de un nuevo sistema de recogida.

Tal y como hemos publicado en las últimas semanas, la nueva flota de camiones para este servicio de la empresa Urbaser cuenta con el sistema de carga lateral que se está expandiendo poco a poco por todas las ciudades. Esta carga se realiza por la parte derecha, lo que implica que todos los contenedores deben estar situados a la hora de la recogida en este lateral, y por ende, que haya espacios donde había antiguamente contenedores que ahora ya no es posible colocarlos.

La implantación de los nuevos contenedores y del nuevo sistema de recogida supone un “ahorro”, según remarcó en la mañana del martes el director de desarrollo de la zona noroeste de Urbaser, Florencio Cabezón.

El cambio más sustancial es que los nuevos contenedores son vaciados ‘automáticamente’: el camión se sitúa a su altura, los detecta, los coge y los vuelca, sin necesidad de que haya ningún operario que los coloque.

Eso sí, para que esta captación del contenedor sea posible, debe estar como mucho a 1,5 metros del propio camión, quedando imposibilitada la operación si hay algún obstáculo delante del contenedor (como por ejemplo un coche aparcado). Según apunta el responsable a nivel local de Urbaser, Fermín Mangas, durante estas semanas se han encontrado con este problema en algunos puntos, lo que se está solucionando pintando nuevas líneas amarillas para dejar claro que no se puede aparcar delante de los mismos.

Con este nuevo sistema de recogida, se pasa de necesitar 3 operarios (el conductor y dos trabajadores que movían el contenedor y lo llevaban a la parte trasera del camión) a uno solo (el conductor). Sin embargo, según resaltó Florencio Cabezón, “no se ha prescindido de trabajadores”, sino lo que se está realizando es una “optimización de las rutas de recogida, empleándolos en otras tareas”.

El ahorro en materia de personal viene acompañado de un ahorro en el tiempo en que dura la operación, tanto por el hecho de que el vuelco del contenedor es automático, como por la reducción en el número de contenedores, al ser de mayor capacidad los nuevos. Al haber menos contenedores en las vías, “también se gana en limpieza”. Como hemos publicado en las últimas semanas, han surgido críticas, reflexionando desde Urbaser que “se quiere el contenedor cerca de casa, pero en la puerta del vecino”, indicando que este tipo de quejas son normales “hasta que la gente se acostumbra”.

Según se apuntó en la mañana del martes, hasta ahora había unos 1.000 contenedores, de 800 litros cada uno, que están siendo sustituidos por 250 nuevas unidades del triple de capacidad, 2.400 litros. Eso sí, en algunos puntos se van a conservar los contenedores antiguos y los camiones con el sistema de carga trasera, como en el centro histórico de Ciudad Rodrigo, ya que los nuevos camiones no pueden maniobrar por las calles del recinto amurallado.

De igual modo que crece el volumen de los contenedores, también lo hace el del camión, lo que permitirá en algunas rutas que hace Urbaser ahorrar viajes (por ejemplo a la zona de Sancti-Spíritus se solían realizar dos viajes en verano, y ahora con uno será suficiente). Ello supondrá “menos emisiones”, como destaca el director de desarrollo de Urbaser.

Los nuevos contenedores y camiones no son el único cambio de relevancia en el horizonte para Urbaser, que está planeando una mudanza de su sede de Ciudad Rodrigo. Concretamente, Urbaser quiere dejar sus instalaciones en la calle Dionisia Repila (pasada la vía del tren a la derecha), e instalarse en un terreno situado al final de la Avenida de Béjar. Allí se guardarían los vehículos de recogida, y se instalaría el punto limpio, además de contar con nuevos vestuarios, lavaderos y un taller.

Según apunta Fermín Mangas, para ellos este nuevo emplazamiento sería el idóneo, ya que les permite una salida directa por la Avenida de Béjar hacia los municipios en los que ellos recogen la basura. De momento, Urbaser ha solicitado la pertinente licencia ambiental para poder trasladarse a la nueva ubicación, donde hay una nave de 2.000 metros cuadrados.