Viernes, 15 de diciembre de 2017

Los parados de la región tardan 17 meses de media en encontrar trabajo

La época estival es un buen momento para hacer balance, pero también para ampliar aptitudes de cara a los procesos de selección

Es importante incorporar al currículo una formación que nos enriquezca como profesionales y haga nuestra candidatura más atractiva

En torno a 17 meses tarda de media un parado de Castilla y León en encontrar trabajo. La situación profesional, la edad, el sexo o la formación son algunos de los factores que más influyen para alargar o recortar este tiempo. Además, cuanto mayor es el periodo en paro más altas son las probabilidades de que la persona se haya quedado desactualizada y resulte menos atractiva para contratar.

Precisamente algo más de 82.000 desempleados de Castilla y León, casi el 40% del total lleva más de 24 meses buscando un puesto de trabajo. Son los parados de muy larga duración, que desde el año 2008 se han multiplicado por seis. Se trata de un colectivo que puede caer en la exclusión social, especialmente si al desempleo se unen otros condicionantes como la edad (mayor de 45 años) o situaciones familiares complicadas (hogares con todos sus miembros en paro, personas que están en riesgo de perder su vivienda, mujeres con responsabilidades familiares no compartidas y/o víctimas de la violencia de género, etc), tal y como destaca la empresa de recursos humanos Adecco.

Salvo los contratos propiamente estivales, las empresas posponen sus procesos de selección al mes de septiembre, por lo que este periodo estival se presentan para los parados de larga duración como propicio para identificar puntos de mejora sobre su empleabilidad y para redefinir la estrategia de búsqueda de empleo.

La Fundación Adecco atiende diariamente a cientos de personas en las citadas situaciones, habiendo detectado que muchas de ellas se sienten en una situación de estancamiento al llevar mucho tiempo sin encontrar empleo. Por ello, ha elaborado cinco recomendaciones que considera claves para que los desempleados de larga duración aprovechen el periodo estival para mejorar su empleabilidad.

1. Desconecta, pero planifica

Francisco Mesonero, director general de la Fundación Adecco, «debemos convencernos de que lo hecho hasta ahora no ha sido en balde, sino que nos ha enseñado qué funciona y qué no, permitiéndonos aprender y situándonos más cerca de nuestro objetivo. Por eso, Debemos desterrar la culpabilidad y convertirla en motivación para replantear nuestro método».

Los meses estivales son propicios para desconectar con actividades que nos relajen y que normalmente no podemos realizar a lo largo del año. No obstante, en todo aquello que hagas, ya sea ocio o a nivel formativo, es importante que lo planifiques. De esta forma podrás combinar y compatibilizar ambos aspectos (ocio y búsqueda de empleo) y si los integras en tu rutina, aprenderás y te formará de forma casi automatizada.

2. Fórmate en algo nuevo

Fórmate en algo nuevo al menos, identifica algo nuevo en lo que podrías formarte.. Si no hemos encajado ninguna oferta durante los últimos meses o años, tal vez no estemos ofreciendo a las empresas lo que buscan. Por tanto, es importante incorporar al currículo una formación que nos enriquezca como profesionales y haga nuestra candidatura más atractiva.

Pero, ¿en qué formarse? Todo depende del tipo de puesto al que estemos optando, aunque Adecco recuerda que existen algunas áreas en auge, comotécnicas de marketing y ventas, idiomas, informática, redes sociales, etc. Estos meses de verano pueden ser una buena oportunidad para asistir a clases en academias, realizar cursos 'on-line', o a través de los servicios públicos de empleo. «Las formaciones en los meses de verano pueden ser muy motivantes para el demandante de empleo, que sentirá que está anticipándose y sacando partido a su candidatura en una etapa en la que las empresas paralizan sus procesos de selección», destaca Mesonero.

3. La opción del voluntariado

Los periodos de inactividad prolongada no gustan a las empresas. Por este motivo, el verano es una época idónea para completar para iniciar algunas actividades que aporten valor a nuestro currículo. El voluntariado puede ser una opción ideal. Con el voluntariado, llenaremos espacios vacíos en el currículo realizando una actividad productiva para la sociedad. Además, las empresas percibirán que somos personas solidarias, comprometidas y que sabemos trabajar en equipo, atributos muy valorados y que cada vez se tienen más en cuenta en los procesos de selección. Si además el voluntariado es fuera de España, aportaremos al currículo una experiencia en el extranjero, cuestión que cada vez valoran más los departamentos de recursos humanos de las empresas. De cara a escoger la actividad de voluntariado, Adecco aconseja orientarnos a algo que nos guste y en lo que nos sintamos cómodos. Puede ser la naturaleza o el contacto con las personas (con discapacidad, ancianos, etc).

4. Utiliza la redes sociales

Si aún no tienes una cuenta en Linkedin…, no esperes más. Esta red social está en pleno auge y muchas empresas la utilizan para reclutar a sus futuros trabajadores. Según el portal de empleo Infojobs, el 60% de las empresas consulta redes sociales en sus procesos de selección. Si ya tienes perfil en Linkedin, aprovecha para incorporar mejoras o incorporar nuevos contactos nuestra red. También podemos utilizar Twitter para buscar empleo, pero en ambos casos, no se deberían olvidar tres reglas básicas que aconseja Adecco: presentarnos bien, construir una red e interactuar. Además, recomienda no colgar información personal o confidencial que no aporta valor a nuestra candidatura: al contrario, podría perjudicarnos para acceder a algunas ofertas.

5. Documéntate

Guias o manuales, elaboradas por consultores expertos en intermediación laboral, con técnicas para encontrar empleo, pueden ser buenas lecturas de verano. A través de ellas, podremos evaluar nuestra estrategia de búsqueda de empleo. ¿Hemos seguido un método correcto? ¿En qué hemos fallado? ¿Qué podríamos mejorar?. También podemos incorporar nuevos procedimientos, encontrar nuevas ideas y visiones que aportarán valor a lo que ya hemos hecho. Desde cómo empezar a buscar trabajo hasta cómo elaborar un buen currículo o preparar una entrevista de trabajo.

Fuente El Norte de Castilla