Miércoles, 13 de diciembre de 2017

Rubén Darío recibe un homenaje en el centenario de su muerte

Jacqueline Alencar abrió el acto abulense, donde participaron 16 poetas y lectores, entre ellos cinco procedentes de Salamanca
Poetas y lectores en el homenaje a Rubén Darío

La reconocida ronda poética a muralla de Ávila, un acto anual convocado por el Ayuntamiento de Ávila y coordinado por el poeta José María Muñoz Quirós, este año se ha centrado en el recuerdo del poeta que se enamoró de una mujer de Navalsauz, la hija de un jardinero del Palacio Real.

El domingo 17, al atardecer, la ronda se instaló en el Jardín del Rastro, justo donde se encuentra colocada hace décadas la estatua dedicada a Rubén Darío, con la mirada puesta hacia el pueblo de su amada Francisca. El acto empezó con unas palabras de Jacqueline Alencar, directora de la revista Sembradoras, editada en Salamanca. Las mismas fueron una oportuna introducción para quienes no estuvieran al tanto de la estrecha relación de Darío con Ávila. La escritora hispano-boliviana destacó, entre otras cosas, lo siguiente: “Esta celebración, los cien años de la muerte del poeta de Metapa, Nicaragua (1867-1916), me ha permitido reencontrarme con él, con Rubén Darío, pues esos encuentros no tienen edad. Ya lo dijo Gonzalo Rojas que se había encontrado con él a los 16 años. Y que lo vio por dentro... Tan dentro que lo continuó leyendo hasta los ochenta. Porque con los poetas grandes no se termina nunca. Darío tuvo un compromiso con la palabra, una responsabilidad de que no se le escapara para que no fuera esclavizada… España también le trae el amor. Hoy, al estar en este rincón de Ávila, recordamos al amor de Rubén Darío, Francisca Sánchez, una muchacha sencilla y hermosa de Navalsauz. Es la que le acompaña pacientemente por su agitada andadura, no carente de estrecheces materiales, que no de amor. A Francisca le deja su legado poético. Muere en Nicaragua pero su poesía ronda aún por Iberia”.

Tras Jacqueline Alencar leyeron sus poemas inéditos dedicados a Darío, los poetas Santos Jiménez (Ávila), Margarita Arroyo (Madrid), Rut Sanz (Valladolid), Isidro Martín (Ávila), Alfredo Pérez Alencart (Perú-Salamanca), Albert J. Rivero (Ávila), Luis Carnicero (León), María Ángeles Pérez López (Salamanca), José María Muñoz Quirós (Ávila), Enrique Viloria (Venezuela-Salamanca), José Pulido (Ávila), José Amador Martín (Salamanca) y Rafael Flores (Argentina).

El acompañamiento musical estuvo a cargo de Terpsícore Instrumental, mientras que cinco lectores abulenses leyeron poemas de Rubén Darío: José María Martín, Pilar Álvarez, María Victoria Muñoz, Juan Carlos del Pozo y Sonsoles Sánchez-Reyes. Entre los poemas que se leyeron figuran “Lo fatal”, “A Francisca” o “¡Torres de Dios, poetas!”.

Reportaje fotográfico: Jacqueline Alencar y José Amador Martín

  • alabras de Jacqueline Alencar
Ver más imágenes: