Viernes, 15 de diciembre de 2017

Derechos de Mayores

“Constantemente se critíca a las personas mayores por no adaptarse al mundo moderno. Sin embargo, nosotros nos responsabilizamos por todo lo que hemos hecho y no culpamos a nadie por ello”

El mundo entero envejece, verdad inocultable que los expertos llaman “una de las revoluciones silenciosas más importantes del siglo XXI”, por los grandes impactos en todos los sectores de la economía y de la sociedad. Los aumentos en la población adulta, respaldados por las bajas tasas de natalidad y aumentos en la esperanza de vida, así lo demuestran. Vienen sufriendo las pirámides poblacionales de todos los países del mundo transiciones demográficas en su composición, desde hace más de 50 años, con un acelerado incremento en los últimos 20, cuando son más visibles las transformaciones de sus bases y vértices. Los países desarrollados fueron los primeros en registrarlas, pero, en los llamados del “Tercer Mundo”, se empiezan a dar las primeras alarmas.

Formulá la Asamblea General de la ONU, los Principios de las Naciones Unidas a favor de las Personas de Edad, a través de la Resolución 46/91 el 16 de diciembre de 1991, y convoca a los Estados miembros a acogerlos como componentes de los programas nacionales. Los principios se enmarcan en la perspectiva de los derechos humanos y las libertades fundamentales, y son normas universales en cinco ámbitos primordiales: independencia, participación, cuidados, realización personal y dignidad.

En los Cuidados, se insta a que los gobiernos faciliten las condiciones para que las Personas de Edad puedan disfrutar de los cuidados y la protección de la familia y  EL SENTIDO DE LA VIDA HUMANA en comunidad de acuerdo con el contexto sociocultural; a tener acceso a los servicios para prevenir la enfermedad y para mantener o recuperar la salud física y mental; a tener asistencia social y jurídica que les aseguren mayores niveles de autonomía; a tener acceso a instituciones de cuidado, protección y rehabilitación en condiciones de respeto a su dignidad, creencias y necesidades, así como su derecho a adoptar decisiones sobre su cuidado y sobre la calidad de su vida.

En la Autorrealización, se promueve que las Personas de Edad, aprovechen las oportunidades para desarrollar plenamente su potencial y a tener acceso a los recursos educativos, culturales, espirituales y recreativos de la sociedad. En la Dignidad, se hace énfasis en que los Adultos Mayores vivan con dignidad y seguridad, a ser libres de explotaciones y malos tratos físicos o mentales; a recibir un trato digno, independiente de la edad, sexo, raza o procedencia étnica, discapacidad u otras condiciones, y a ser valoradas con prescindencia de su contribución económica.

 

Además, una sociedad convulsionada por los rápidos cambios tecnológicos que vive, tiende a desconocer la importancia del pasado, de la historia y, por lo tanto, de las personas forjadoras del mismo, cargado de antecedentes para el presente y el futuro, a ritmos frenéticos, con una sobrevaloración del presente, de las respuestas inmediatas, de los procesos rápidos con productos tangibles y de cambios vertiginosos en detrimento de otras formas de vida, de otras visiones, de otras perspectivas. Es la tarea histórica contribuir a transformar los estereotipos negativos de vejez en positivos, aunque los estudiosos afirman que el aumento de la población mayor va a presionar a las demás generaciones a cambios de actitud porque obliga a la convivencia permanente con ellos. En fin, se trata de lograr que los Adultos Mayores recuperen su condición de Seres Mayores, es decir, personas orientadoras de las nuevas generaciones con relación a lo que significa Ser un Humano, que puedan dejar huella de humanidad o dar señales de ese rumbo donde quiera que se encuentren.

 

                Fermín González- Salamancartvaldia.es                                              (Blog taurinerías)