Sábado, 16 de diciembre de 2017

Entierro digno para tres salmantinos asesinados en 1936

Hasta ahora, los cuerpos de Antonio Álvarez Martínez, Antonio Cánovas Mesa y Nicolás Marcos Morán permanecían en una fosa, al pie de una encina marcada con una cruz, en el término municipal de Castillejo de Martín Viejo, próximo a Ciudad Rodrigo

El acto se celebró en el Memorial del cementerio de Salamanca

Ochenta años después de su asesinato, tres hombres que según las investigaciones, ya que dado el estado de los cuerpos no ha sido posible su identificación mediante ADN, podrían ser Antonio Álvarez Martínez, Antonio Cánovas Mesa y Nicolás Marcos Morán, eran inhumados este lunes, 18 de julio, en el Memorial del cementerio de Salamanca. “Este acto adquiere una especial relevancia por la significación del día 18 de julio, para que nunca se olvide a las mujeres y hombres a los que un día se llevaron de sus casas y nunca más volvieron”, afirmaban los organizadores.

“Tres víctimas más que han sido inhumadas con dignidad, después de permanecer en una fosa al pie de una encina marcada con una cruz en el término municipal de Castillejo de Martín Viejo, próximo a Ciudad Rodrigo, desde 1936 hasta junio de 2010 en que fueron exhumados gracias a la información de una persona”, explicaban desde la Asociación Salamanca Memoria y Justicia.

Quedan por encontrar muchos desaparecidos en nuestra provincia y desde la Asociación Salamanca Memoria y Justicia junto con los familiares, seguiremos luchando porque no quede ni una sola víctima en ninguna fosa ni en ninguna cuneta de Salamanca”, añadían.

Del mismo modo, desde este colectivo mantienen su espíritu reivindicativo, ya que “sus familiares, todos, tenemos derecho a saber qué fue de ellos y a recuperar sus cuerpos en un acto de dignidad, justicia y reparación. España nunca será una verdadera democracia mientras no sepamos del paradero de todos nuestros desaparecidos”.

Manifiesto de Salamanca Memoria y Justicia (leído en este acto)

Hoy vamos a celebrar en este cementerio la inhumación de los restos de tres personas asesinadas, procedentes de una exhumación en la Finca de Portanovis, en Castillejo de Martin Viejo, Ciudad Rodrigo, y que gracias a la ayuda de la Asociación por la Recuperación de la Memoria Histórica ARMH, nuestra Asociación pudo realizar. Estos restos corresponden a tres personas de mediana edad, pero no ha sido posible la identificación de sus restos debido al mal estado en que se encontraban, por los años transcurridos y las malas condiciones del terreno. Han pasado por el laboratorio de la ARMH y posteriormente por el de Francisco Exteberria, sin ningún resultado positivo, aunque por la coincidencia de fechas y las edades, las víctimas pudieran  ser Antonio Álvarez Martínez, Antonio Cánovas Mesa y Nicolás Marcos. Pero ha sido imposible confirmarlo.

Es una celebración sencilla, familiar, como todas las que estamos realizando para dar digna sepultura a estas personas que durante un tiempo demasiado largo han permanecido en el olvido, no por parte de sus familias, si no por parte del Gobierno y de la sociedad española.

Sería un Acto más de la Asociación si no fuera porque hoy, se cumplen 80 años del golpe de Estado contra la Republica, un Gobierno legalmente constituido, elegido por el pueblo. Un levantamiento militar que llevó, por las ansias de poder de unos pocos, a una de las etapas más oscuras y sangrientas de la Historia de España. Y aquí hoy tenemos sus consecuencias.

Esto es una mínima expresión de lo ocurrido en nuestra provincia, no ha sido una fecha elegida, el azar ha hecho, que en la figura de estas tres personas cuyo único delito fue pretender que la vida de los trabajadores fuera más digna, con un horario para poder conciliar la vida familiar y no trabajando de sol a sol, un salario digno con que poder alimentar, vestir y educar a sus hijos, con un subsidio por enfermedad o accidente para poder sobrevivir, pioneros en la reclamación de estos derechos, HOY pudiéramos visionar lo que aquí, en esta provincia sucedió. A partir de ese 18 de Julio y con total impunidad, los asesinatos se sucedieron por todos los rincones de España. Y no hablamos de guerra, en Salamanca no la hubo, pero si, una cruel y brutal represión hacia cualquiera que no estuviera de acuerdo con sus planteamientos.

Es muy triste que  después de 80 años el Estado Español no haya asumido sus competencias, la JUSTICIA no existe para las víctimas y sus familias, y ni los puntos más elementales contemplados en la Constitución, como “que todo español tiene derecho a una sepultura digna” estén siendo aplicados. Que seamos las familias y las Asociaciones las que tengamos que investigar, exhumar y darles sepultura digna. Familias represaliadas, con toda la carga de sufrimiento que eso conlleva.

En pleno siglo XXI sería impensable en cualquier país de Europa, pero así estamos todavía en España, con un Gobierno que no condena los asesinatos del régimen franquista, que no es capaz de juzgar a los culpables que aún quedan vivos, ni a reconocer los derechos de las víctimas.

Nos hablan de que con estos actos abrimos heridas, ayer en Casillas de Flores unos nietos quisieron cerrar una herida con la colocación de una placa en el Cementerio con los nombres de los represaliados reconociéndolos como asesinados, con el apoyo del Parroco de este municipio e incluso del Obispo de Ciudad Rodrigo y se encontró con un pueblo totalmente en contra de este Acto. Que le pasa a ciertos sectores de la sociedad española? Que de malo tiene que unos nietos quieran que el nombre de sus abuelos, personas inocentes, víctimas de la barbarie franquista,  figuren junto con el de sus vecinos en un cementerio? Que problema hay para celebrar  este acto? Quien no quiere cerrar heridas y vivir en el pasado de odios y venganzas? El sábado en Rollan encontramos un pueblo volcado y emocionado con el Homenaje a sus vecinos asesinados y represaliados, ayer en Casillas de Flores un pueblo en contra de que se celebrara.

80 años después, aún sigue existiendo esa España oscura que por alguna razón se niega a reconocer los derechos de unas personas víctimas de una maldita represión y de una Guerra incivil.

Es deber de un demócrata mostrar su repulsa hacia los autores de aquella agresión a la Democracia, así COMO RENDIR UN EMOCIONADO RECUERDO A TODAS LAS VÍCTIMAS QUE PROVOCARON. PERO TAMBIEN, MANIFESTAR NUESTRO TOTAL Y ABSOLUTO DESPRECIO A LOS CULPABLES DE ESTOS ASESINATOS Y A QUIENES SIGUEN JUSTIFICANDO ESTOS TERRIBLES SUCESOS.

Ocho décadas después aún quedan demasiadas cuentas pendientes con nuestro pasado. Y demasiados campos y cunetas guardando en sus entrañas miles de víctimas inocentes que esperan ser exhumadas y enterradas dignamente.

Fotos de Alejandro López

  • El acto se celebró en el Memorial del cementerio de Salamanca