Domingo, 17 de diciembre de 2017

¿Verano sin Gobierno?

Este verano puede convertirse en el primero de la historia reciente española en que no haya un Gobierno plenamente operativo en todo el periodo estival. Y es que por ahora lo que sabemos respecto de su formación es que el principal candidato para liderar un nuevo gobierno, Mariano Rajoy, no ha conseguido reunir los apoyos parlamentarios suficientes para su investidura.

A este respecto, desde el principal partido de la oposición, el PSOE, han insistido hasta ahora que votarán no a la candidatura de Rajoy tanto en primera como en segunda votación, si bien ha habido voces discrepantes en su seno que han apuntado la posibilidad de una abstención para facilitar la formación de gobierno, aunque la ejecutiva socialista hasta ahora se ha mostrado inamovible en su decisión final.

Por su parte, el no de Unidos Podemos es algo que se daba por hecho antes de las elecciones, ya que el PP y la coalición izquierdista son ideológicamente como el agua y el aceite. Y el cuarto en discordia, Ciudadanos (C's), ha hecho público que votarán no a Rajoy en la primera votación y se abstendrán en la segunda, si bien sus votos no son en absoluto decisivos para la investidura.

Por todo ello, vistas las posiciones de las grandes formaciones nacionales, no parece descartable del todo un escenario de terceras elecciones que todos dicen querer evitar, ya que el candidato del PP sigue sin apoyos suficientes para repetir como presidente, pues solo Coalición Canaria-Partido Nacionalista Canario (CC-PNC) se ha mostrado dispuesto al sí.

Asimismo, el calendario electoral hace que Rajoy sea consciente de que no podrá recabar muchos más apoyos. Y es que el PNV (pese a su voto en la investidura de la presidenta del Congreso, movido porque el PP a cambio facilite que el PNV tenga grupo propio en el Congreso -otro tanto podemos decir de la antigua Convergència-) se ha reafirmado en su negativa a Rajoy, conscientes de que en otoño hay unas elecciones autonómicas en el País Vasco, para las cuales apoyar a Rajoy sería algo así como pegarse un tiro en el pie, y más tras haber sido superados por Unidos Podemos en las elecciones generales en tierras vascas.

En cuanto a las fuerzas catalanistas, ya han señalado su línea roja: o hay un referéndum de autodeterminación o votarán no. Y desde luego no parece que Rajoy vaya a satisfacer esta condición (y menos aún viendo que en el referéndum del Brexit perdió la opción impulsada por el Gobierno), especialmente porque supondría suicidarse de cara a su electorado. En todo caso, el voto para la elección de la mesa del Congreso de la antigua Convergència hace albergar dudas acerca de si el rebautizado como Partit Demócrata Catalá mantendrá dicha linea roja para la investidura presidencial.

De esta manera, si los partidos continúan en sus actuales posiciones, nos veremos votando nuevamente a finales de año, aunque lo lógico será que busquen algún tipo de acuerdo para evitar un nuevo proceso electoral.

En todo caso, alguna alternativa hay, ya que de no prosperar la candidatura de Rajoy, el principal partido de la oposición, el PSOE, podría buscar formar gobierno mediante acuerdos con otras formaciones, aunque toparía nuevamente con la línea roja del referéndum de los partidos catalanistas.

A nivel nacional, el problema de Pedro Sánchez en este sentido es que tiene dos ‘novias’ que le quieren, pero que no quieren saber nada la una de la otra, ya que tanto Unidos Podemos como Ciudadanos han avanzado que no apoyarán un gobierno en el que esté la otra formación.

Por otro lado, los socialistas se encuentran acorralados, ya que tanto la opción de apoyar a Rajoy como de ser considerados culpables de unos nuevos comicios les acarrearían un castigo electoral. Y es que la opción de nuevas elecciones no quiere ser ni avistada de lejos en el PSOE, pues esta vez han evitado el sorpasso, pero nada les asegura que de repetirse elecciones éste no se dé y pierdan su posición de fuerza dentro del espectro ideológico de la izquierda, más teniendo en cuenta que han perdido diputados respecto a diciembre y que, de perder más, podrían verse superados por un rival como Unidos Podemos que, aunque debilitado en votos, ha repetido resultados en escaños y se sitúa cerca, a 14 sillones del PSOE.

Parece claro, en todo caso, que la pelota está en el tejado del PSOE, y habrá de ser esta formación la que decida qué hacer, si facilitar un gobierno de Rajoy vía abstención, o buscar su propia alternativa, aventura esta última para la cual deberá tener avanzado el trabajo antes de dar su negativa a Rajoy pues, de lo contrario, es casi seguro que nos iremos a otra cita electoral. Nunca les ha tocado trabajar tanto a nuestros políticos en verano…