Lunes, 18 de diciembre de 2017

Los accesos a Salamanca por la N-630. Norte.

Reconozco que tengo cierta fijación con esta carretera, aunque en este país hay proyectos que se pueden eternizar para convertirse en realidad, este resulta llamativo. Hace más de 20 años que se presupuestó el arreglo del tramo entre el Estadio Helmántico y la Plaza de Toros, entonces unos 500 millones de pesetas, 3 millones de Euros al cambio. Sólo se hizo un pequeño trozo, y se empezó el resto... durante unos días con Zapatero. Ahora figura ya en dos presupuestos de Rajoy, aunque no se ha movido un gramo de tierra.

Con el paso de Aznar por la presidencia del gobierno central, esa persona que parece querer tanto a Castilla y León, ocurrió algo curioso: le dio por fraccionar obras. Días atrás se anunció la licitación del contrato para la redacción del proyecto que permita evitar la rotonda de Buenos Aires a quienes circulan por la A-66, que comparte un tramo con la A-62. Algo que ya estuvo previsto en su tiempo, al menos si hacemos caso a los periódicos de la época, pero que el gobierno de Aznar decidió fraccionar, y dejar para mejor ocasión. Ahora costará 31 millones de euros, si no hay modificaciones de esas que aumentan los presupuestos y que no están haciendo mucho bien a la imagen del Partido Popular. Lógicamente los accesos de la N-630 no iban a tener mejor trato. Al menos, hay que reconocer que con el ferrocarril se portaron mejor, aunque con soluciones un tanto chapuceras.

Volviendo a lo que nos ocupa, en las fotos muestro el estado de una de las entradas de Salamanca por una carretera nacional. Aunque no es por donde más visitantes recibimos, sí es la primera, y la última, imagen que damos a quienes llegan por ella. Desde luego no parece muy digna para una ciudad de cerca de 150.00 habitantes (aunque descendiendo) y además Patrimonio de la Humanidad. Y por supuesto, nada que ver con el estado de estos mismos accesos en la vecina Zamora, o en León, o en Cáceres…

Creo entender que estos tramos siguen siendo de titularidad estatal, no así los más urbanos como Torres Villarroel o el Paseo de Carmelitas y demás. Por ello la actuación del Ayuntamiento es limitada, pero curiosamente sólo se entretiene en asfaltar los laterales para crear aparcamientos. Poner algún arbolito no parece que se le ocurra a alguien. O dignificar de alguna manera, con vegetación aunque sea temporal, un poco el entorno de la carretera, aparte de poner aceras en algunos tramos, insisto que aunque sea provisionalmente, para que los caminantes que frecuentan la zona lo hagan más cómodamente y sin peligro. En este caso a lo mejor la desaparición de la Unión Deportiva Salamanca, con los miles de aficionados que se acercaban al Estadio Helmántico caminando, fue para reducir el problema. Bien es cierto que al menos se habilitó un largo tramo asfaltado para caminar que todavía subsiste.

Creo que va siendo hora de que alguien, quizás aquellos que hemos elegido para que velen por los intereses de los salmantinos como el Ayuntamiento, se preocupe y azuce a las autoridades competentes para que nuestras entradas por la N-630, sean más dignas, y en este caso pasen de los presupuestos desde 1995 a la realidad. Aparte de hacer lo que puedan, además de asfaltar los laterales claro. La próxima semana echaremos un vistazo al tramo sur de esta carretera.

En este tramo areglado parece que no había ningún espacio para poner un miserable arbolito. A los caminantes veraniegos, como ya se sabe, no les gusta la sombra.