Jueves, 14 de diciembre de 2017

Cultura de verano

La mayoría de la gente, todos los que pueden, se toman unas vacaciones más o menos largas en este tiempo de verano. Hay quienes simplemente se van a la montaña o a la playa. Pero otros aprovechan para conocer nuevos lugares, bellezas naturales o ciudades de gran tradición histórica, lo cual puede considerarse parte de las actividades culturales, de verano y de todo tiempo. 

Sin necesidad de salir de Salamanca, en estos dos meses de verano podemos gozar de algunas actividades de tipo cultural. Pensemos en Las Noches del Fonseca, organizadas por el servicio de actividades culturales de la Universidad de Salamanca. No es que sean las grandes series de otros tiempos, todo sufre rebajas, pero se mantiene con dignidad propia del área universitaria de nuestra ciudad. La serie recibe este año el título de "Cervantes vs. Shakespeare", con ocasión del centenario de la muerte de los dos grandes ingenios de la literatura española e inglesa, Cervantes y Shakespeare. Tres de las actividades programadas, una de cante flamenco, de El Brujo, y otras dos obras teatrales, se refieren a Cervantes; las otras tres son obras de teatro clásicas de Shakespeare. Una programación digna del centenario que estamos celebrando. 

Otra línea cultural del verano es la oferta del ayuntamiento sobre "Plazas y patios". Son actividades elementales, pero atractivas y simpáticas, sobre todo para los turistas que nos visitan y quieren conocer algunos aspectos de nuestra historia y nuestras riquezas monumentales. Este año, un buen número de actividades se refieren a los 800 años de la fundación de la orden religiosa de los dominicos. Con carácter desigual. Hay que destacar "La última lección de Vitoria", en que se recuerdan los estudios y propuestas del dominico Francisco de Vitoria sobre la dignidad de los indios y la defensa de sus derechos, limitando incluso los derechos a la guerra, con lo cual se ponían en marcha las líneas generales de lo que terminaría cuajando, primero como Derecho de Gentes y después como la Declaración de los Derechos Humanos. 

La ruta teatralizada y las actividades del Claustro de los Reyes del Convento de San Esteban son ilustrativas y acercan a la historia dominicana. 

El "Monumenta Salmanticae" en la Iglesia de San Millán es bastante elemental y hasta con cierta provocación y polémica, no suficientemente arropada por la fundamentación documental. 

Aunque más exigente y necesitada de alguna ilustración arqueológica, es muy buena, y desconocida aun para los salmantinos, la "Visita guiada al Cerro de San Vicente". Yo la recomendaría a todos los que quieran conocer los orígenes más remotos y la evolución histórica de nuestra ciudad de Salamanca. Aunque para poder asistir, por haber un espacio limitado, se necesita solicitar la invitación en la Oficina de Turismo del Ayuntamiento de Salamanca. 

Lo relativo a la Cueva de Salamanca, es muy sencillo y no descubre demasiadas cosas. Quizá lo mejor es que dura sólo diez minutos, y hasta puede repetirse la experiencia porque es presntada cada día por tres veces, una cada media hora. 

Y en plan musical, hay que destacar la tradicional programación de jazz y otras formas musicales en los jardines de Santo Domingo de la Cruz. Evidentemente son los acontecimientos de verano más concurridos por salmantinos y visitantes. 

En el campo de la oferta social o particular, hay que destacar la programación de cine en idioma original que ofrecen los Cines Van Dyck. Se trata de una selección de 18 películas que se exhibirán a lo largo de dos meses, entre el quince de julio y el 22 de septiembre. Es una muestra de cine de muy diferentes países e idiomas: EEUU, Francia, Bélgica, Alemania, Reino Unido, Holanda, Finlandia, Estonia, Italia, Brasil, China, India y Japón. E incluso una película de España en colaboración con los EEUU: Mi panadería en Brooklyn. Y otra película española en catalán: Las amigas de Ágata. 

En cuanto al género, la variedad es muy compleja: desde una comedia dramática, pasando por dramas o comedias románticos, comedia pura como la estadounidense Todos queremos algo, o la francesa Lolo el hijo de mi novia, un drama y otro docudrama históricos, un thriller dramático, un drama italiano simple La correspondencia, un drama musical y otro psicológico, y hasta un drama familiar. Cierra la serie un documental sobre cine, fruto de una conversación de ocho días entre Hitchcock y Truffaut. 

Toda una muestra de cine actual variado y de calidad, que merece la pena tener en cuenta y aprovechar su visualización. Aprovechemos el verano para acercarnos a las muestras culturales que se nos ofrecen.