Sábado, 16 de diciembre de 2017

La Federación de Caza de Castilla y León apela a los agricultores para que respeten el campo

Es vital dejar márgenes, refugios y cabañones junto a pequeñas zonas donde las especies se encuentren seguras y se alimenten hasta completar sus primeras y vitales etapas de vida
El estado en el que queda el campo tras la cosecha no permite la supervivencia de las especies

Ante el inicio de la cosecha en Castilla y León, en el momento que muchas de las especies que habitan los campos de la Comunidad se encuentran en periodo de cría, periodo clave para la supervivencia de muchas de ellas, como ha demostrado su drástica disminución sin que en ello tenga que ver la actividad cinegética, la Federación de Caza de Castilla y León, mediante un comunicado, pide a los agricultores una mayor conciencia sobre la forma de actuar en sus cosechas:

“En los campos de cultivo de esta región y a falta de casi un mes para abrirse la media veda, la vida se vuelve casi imposible. Campos arrasados, paja picada, gradas y cultivadores, con una prisa desmedida, están dejando nuestros campos como un solar yermo, vacío de vida.

Es necesario volver a pedir que la agricultura se vuelva respetuosa con las especies animales, algo que no debe transformarse en una rutina para cumplir; debe existir la necesaria concienciación frente a la producción desmedida. Todos formamos parte de la cadena imprescindible de la vida, las especies vegetales y animales ofrecen su cosecha anual de una forma renovable, y la maquinaria, las prisas y la química están destrozando, imposibilitando, el difícil equilibrio de la vida en los terrenos de cultivo.

La forma en que cultivamos nuestros alimentos y las exigencias del consumidor en la presentación de productos agrícolas hace difícil la producción sin utilizar productos y métodos letales para el medio. Estamos exigiendo, y en esto toda la sociedad tiene responsabilidad, una puesta en marcha de nuevos planes de investigación, al mismo tiempo que de concienciación ciudadana sobre cómo llegan los alimentos a nuestros hogares.

Las prácticas agrícolas cambian, y a las especies no les da tiempo a amoldarse. El campo se ha industrializado. Las producciones, han aumentado considerablemente y este año se considera record en cuanto al cereal, sin embargo, asistimos a parcelas cada vez más grandes de un monocultivo ofensivo, olvidando la agricultura tradicional, con pérdida de linderos, perdidos etc.

La agricultura tiene que ser compatible con las otras actividades que se desarrollan en la Naturaleza, como prevé la PAC. En los países de nuestro entorno, las fórmulas utilizadas para sustentar recursos están dando resultados. No debemos esperar a que sea demasiado tarde en las medidas, que a seguro deberemos tomar, de modelos compatibles con la agricultura extensiva.

Muchos cotos de caza en que se han invertido cantidades importantes en labores de conservación por parte de los cazadores ven como sistemáticamente todos los esfuerzos resultan baldíos por la avalancha de problemas de nuestras especies. Nuestros cazadores se desilusionan y desesperan. Vemos como nuestros esfuerzos, son ignorados por la agricultura moderna. Comprobamos a diario como animales en sus primeros estados, son engullidos o encontrados muertos por moderna maquinaria que arrasa sin consideración sus ecotonos y no cejan hasta convertirlos en un mar estéril.

Estamos en plena cosecha y aún hay tiempo para apelar a las conciencias de los que son nuestros aliados. Es vital dejar márgenes, refugios y cabañones junto a pequeñas zonas donde las especies se encuentren seguras y se alimenten hasta completar sus primeras y vitales etapas de vida.

La agricultura y la caza son imprescindibles para la conservación del medio ambiente, y ambas deben ir de la mano.

Así lo entendemos y así lo practicamos”.