Domingo, 17 de diciembre de 2017

Poesía valiente para que el amor no se escriba con sangre

Hay en Lidia López Miguel una sonrisa recién estrenada, de emprendedora convencida
Lidia López Miguel, en el acto celebrado este miércoles. Foto: Fernando Sánchez

A Lidia López Miguel no la detiene una pierna herida, tiene la fuerza, el entusiasmo y la alegría de quien se apasiona por su trabajo y disfruta mostrándolo. El escenario no ha podido ser más hermoso, el patio de Santo Domingo donde la Editorial Lastura, el proyecto generoso de Lidia López Miguel se ha presentado en Salamanca, al abrigo del proyecto municipal “Plazas y patios” y bajo el empeño de la Asociación Cultural Pentadrama, pero cae una noche suave de temperatura y cálida de afecto y Lastura se traslada al Carmen Bar para presentar el libro colectivo Amor se escribe sin sangre. Se trata de un proyecto contra la violencia de género que resuena entre las paredes violetas de este local que es más que un bar con la fuerza de la reivindicación y, sobre todo, el deseo compartido de que la poesía sirva para denunciar una situación sangrienta. Encuentro, poesía, reivindicación, dolor y renglón con la fuerza decidida de estos autores siempre prestos a la denuncia y a la fuerza del afecto compartido, verso a verso.

Salamancartv al día: ¿Qué significa “Lastura”?
Lidia López Miguel: Significa concha de vieira en checo, en castellano no recuerda a nada y evoca literatura, escritura…

Periodista, especializada en comunicación coorporativa, Lidia López Miguel se inició como editora y en la actualidad, es el alma de esta “lastura” que reúne varias líneas editoriales y que ahora ocupa todo su tiempo con más de ciento cuarenta títulos publicados.

Salamancartv al día: ¡Cuántos libros! ¡Pero si eres una niña!
Lidia López Miguel: ¡Sí! Pero muy trabajadora.

Salamancartv al día: ¿Cuál es el libro que te hubiera gustado publicar?
Lidia López Miguel: Todo lo que me gusta y he querido publicar lo he tenido. Tengo la inmensa alegría de que lo que voy pidiendo me lo van dando.

Salamancartv al día: Sabemos bien cuáles son las dificultades de una editorial nueva, pequeña, independiente ¿Y las satisfacciones?
Lidia López Miguel: Una de ellas es que con nosotros conviven los autores consagrados con autores nuevos, jóvenes de veinte años, desconocidos, junto con autores ya muy consagrados que se juntan en presentaciones, en ferias… En esa convivencia se generan muchas sinergias y al final somos como una gran familia.

Hay en Lidia López Miguel una sonrisa recién estrenada, de emprendedora convencida que define su proyecto en una frase definitiva “El idealismo como concepto editorial”. Un concepto que les lleva a editar libros cuidadosos, hermosos, sin estar sujetos a las leyes de mercado, y siempre comprometidos con una realidad dolorosa a la que cambiar a través de la poesía. Siempre necesaria, siempre potente, siempre decidida. Amor se escribe sin sangre fue un proyecto de la periodista y poeta Silvia Cuevas que reúne a mujeres escritoras concienciadas con el problema y que encuentran en la filosofía del Carmen Bar, un espacio adecuado para reflexionar a través de la poesía acerca de este terrorismo contra las mujeres que salpica, desde Ciudad Juárez hasta Pamplona, una normalidad que mira hacia otro lado.

Para Lidia López Miguel, la literatura, la poesía no se ha acercado suficientemente a esta lacra, de ahí la necesidad de un libro reivindicativo que no solo reúna a las mujeres –la gallega Montserrat Villar, la excelente poeta Isabel Miguel entre otros nombres muy significados- sino a voces tan especiales como las de Paco Moral, quien, junto con Vicente Rodríguez Manchado y Carmen Martín Mata, Menchu, el alma y la reivindicación de El Carmen Bar, se alzaron contra todo tipo de violencia hacia la mujer en un ambiente cercano, cálido y lleno de poesía. Amor, dolor y palabra para recordar que la poesía no es un lujo académico ni cultural. Arte, entrega y empoderamiento para reconocer que los proyectos, con pasión y con conocimiento pueden llevarse a cabo. Lastura no pudo tener un mejor espacio para recordarnos que la poesía no solo es un arma cargada de futuro, sino una forma de vivir compartida que nos hace más valientes.
    
Charo Alonso

Fotografía: Fernando Sánchez Gómez