Lunes, 11 de diciembre de 2017

Yo tampoco soy Messi, porque yo lo pago

Ni Imanol, ni nadie que defraude un solo céntimo. Lo mío es pagar al fisco con alegría no porque yo lo valgo, sino porque yo lo gano. Ya me gustaría pagar más, eso significaría que me entra más y yo, tan feliz de contribuir. Otra cosa es que con mis dineuros, en vez de hacer carreteras, canales y puertos, se paguen eso sueldazos a los políticos que dan vergüenza ajena o de plano, se engorden las cuentas de gentuza que aprovecha cualquier ocasión para robar el dinero de todos.

Y vaya por delante, si al autónomo que tengo cerca le pillan en un renuncio aunque sea pequeñito y por puro despiste, le crujen vivo… sin embargo, cuánta gente hay por ahí en su casita de marras mientras las cuentas de sus trampas engordan a casa minuto que pasa. No hay color, decididamente, y uno tiene que llamarse Isabel Pantoja y tener tirón popular para que sea condenada no in razones, pero también por cojones para dar ejemplo al populacho. Muy bonito, me pregunto cómo se come que los grandes defraudadores anden por ahí campando a sus anchas mientras al respetable público que meten en la trena por una cantidad irrisoria. En fin, la cosa está calentita y al Barça debería ponérsele una multa por convertir a su jugador tramposo en un modelo social. Después de todo, con el nacionalismo enfangado en el caso Pujol, por poner un ejemplo, tampoco hay mucho que hacer. Los honorables roban y lo mandan a Andorra que está cerca y es medio catalán, todo por si estalla una nueva guerra civil y tienen que salir por patas. Hay que entenderles, eran la familia real de la Cataluña liberada. A mí eso de España nos roba me encanta, los que roban son los que dan ejemplo y todos contentos, menos mal que soy una ilusa y creo en la justicia poética. Por eso pienso que a molt Honorable se le aparece el diablo en los pocos sueños que tiene, y a Messi se le casca un tobillo. Cosas de las meigas, esas que descubren de vez en cuando que un actor que gana un pastizal también lo esconde por si acaso, que ya se sabe que esta profesión es muy inestable.

         Hay que darle un vuelco al modelo fiscal. Hacer, por ejemplo, que cuando uno gana muchísimo, pero muchísimo de verdad en poco tiempo y se sabe que eso no será eterno, que haya una cierta compensación. Hablo de artistas, hablo de gente que se jubila y no puede seguir produciendo. Y la cárcel no es la solución, la solución es un embargo inmediato de todo lo que se debe más multas, y sobre todo, educar a la gente para que sienta el orgullo de tributar. Eso de que Hacienda somos todos cuando los políticos ganan hasta por bostezar es una utopía, eso de Hacienda cuando aquí hasta el más tonto se aprovecha es una gilipollez. Hablemos claro porque eso es lo que hay y punto. El resto, pues nada, a disfrutar del verano con los cuatro duros que uno ha podido ahorrar para mandar a los niños a comer arena y a pelearse por la pala, total, fuera de la Eurocopa ya no hay mucho más en lo que entretenerse porque a estos egocéntricos les cansa lo de formar gobierno. Si es que con esta calor no hay quien pueda, ni Montoro en funciones, que no en fundiciones.

Charo Alonso

Fotografía: Fernando Sánchez Gómez