Miércoles, 13 de diciembre de 2017
Ciudad Rodrigo al día

Varios moteros se suman a la procesión de vehículos de San Cristóbal

CIUDAD RODRIGO | Tras el llamamiento especial realizado por la Parroquia a los moteros, la procesión motorizada contó este año con tres

La Parroquia de San Cristóbal de Ciudad Rodrigo vivió en la mañana del domingo uno de sus días grandes anuales, con la celebración de la festividad del Santo que le da nombre, San Cristóbal, a la que siempre se invita a participar en forma de procesión motorizada a los conductores mirobrigenses, ya que San Cristóbal es también su patrón.

En esta ocasión, el número de participantes en esta original procesión fue de 63, una cifra ligeramente superior al año anterior, cuando hubo 55 vehículos. Como diferencia respecto al año anterior, la procesión de este año sí contó con moteros, después de que desde la Parroquia se hiciera un llamamiento especial a los participantes en la Concentración Mototurística Internacional de Los Clandestinos del pasado fin de semana.

La comitiva procesional –que se puso en marcha tras una misa en el templo presidida por el párroco Rafael Caño- fue abierta como es tradición por un vehículo de la Policía Local, al que seguían una furgoneta en cuya baca procesionó la imagen de San Cristóbal y un jeep en el que viajó el párroco acompañado de un seminarista y un monaguillo.

La procesión realizó el recorrido habitual en los últimos años, tomando el Paseo Carmelitas y siguiendo por Hermanos García Carraffa, calle Santa Clara, rodeo a las Tres Columnas, calle Santa Clara, zona del Árbol Gordo, Avenida de Béjar, calle Virgen de la Peña de Francia, y Paseo de Carmelitas para volver hacia la calle San Cristóbal y llegar a las puertas de la Parroquia.

Una vez allí, Rafael Caño se bajó del jeep para proceder a bendecir a todos los vehículos, empezando por el que portó la imagen del Santo, el que llevó al propio párroco y el vehículo de la Policía Local. Dentro de la bendición, también la recibió una persona en silla de ruedas, e incluso se bendijo al acabar un carrito de bebé.

Como novedad respecto a años anteriores, según se iba recibiendo la bendición, a todas las personas se les fue entregando una estampa de San Cristóbal con una oración. Todos los vehículos fueron abandonando la zona por la calle Voladero.