Martes, 12 de diciembre de 2017
Ciudad Rodrigo al día

Murió Paco Lamas, por Miguel Cid Cebrián

Descanse pues en paz Paco, un ejemplar padre de familia e industrial y trabajador incansable, amante de nuestra ciudad e impulsor de actividades generadoras de muchos puestos de trabajo

Me llega la triste noticia de la muerte de Francisco Rodríguez Lamas ‘Paco Lamas’ y vienen a mi memoria recuerdos de alguien con quien tuve intensa y amistosa relación antes y durante mi Alcaldía e inclusa después de esta.

Mi primer recuerdo se remonta a mi infancia-juventud en la calle S. Juan-Dámaso Ledesma en la que el padre de Paco tenía, a dos pasos de la de mi padre Abraham Cid, una tienda de tejidos llamada El Torreón. Éramos vecinos y competidores en el mismo ramo, aunque siempre las relaciones fueron cordiales. 

Con el paso de los años los negocios cambiaron y Paco ya un avezado industrial se marchó a Málaga donde instaló una fábrica de ropa íntima de mujer con importante desarrollo comercial. Y posteriormente recaló de nuevo en C. Rodrigo donde monto un importante taller también de ropa íntima de señora en el que trabajaron decenas de mujeres mirobrigenses y de la comarca.

Esta última actividad le sirvió para emprender otras en el ramo de la construcción hasta llegar a su inversión más sensible como fue la compra de nuestro Teatro Nuevo con el fin de demolerlo dado que estaba sin uso para una nueva construcción de oficinas y viviendas en un lugar privilegiado de la ciudad.

Y ahí saltó la voz de alarma y como cuento en mi libro Memorias de un Alcalde presentado el pasado 1 de Julio, precisamente en el Teatro, recibí la llamado de mi hermano Eugenio, ya que yo residía en Madrid, y me informó del caso como portavoz de la Asociación Amigos de Ciudad Rodrigo e hicimos las primeras gestiones para evitar el derribo ante el Ministerio de Cultura a través de Eugenio Nasarre su Subsecretario y en un coloquio celebrado en El Porvenir con numerosa asistencia de público. Y naturalmente con el propio Paco Lamas que empezó a percatarse que no podría seguir adelante con su proyecto ya que además habíamos recibido apoyos importantes como el de la asociación Europa Nostra con Santiago Amon y Peridis al frente.

En fin, para no alargarme diré que habiendo ganado las elecciones municipales a las que termine presentándome en Mayo de 1983, recibí la llamada de Paco para decirme que cumpliéramos nuestro programa en el que habíamos incluido la adquisición y rehabilitación del Teatro. Yo le contesté que sí y ahí empezamos las negociaciones que terminaron con la compra.

Debo decir que el comportamiento de Paco fue impecable y que para demostrar el buen uso del Teatro nos lo dejo siempre sin condición alguna desde el primer concierto de música clásica de la orquesta Arrasate Musical de Mondragón en el que hubo que instalar sillas plegables, hasta bailes de Carnaval. Como reconocimiento le prometí como Alcalde que siempre tendría una platea reservada, lo que me consta no fue cumplido por los regidores posteriores como así me manifestó el propio Paco.

Con mi pésame a su viuda Julita debo recordar también su apoyo a la continuidad del Teatro por su afecto sentimental ya que a su padre, el inolvidable Agustín San Ezequiel ‘Triguito’, se le entregó en el Teatro el tambor de Plata en un emotivo homenaje como reconocimiento a su incansable animación tamborilera del Carnaval.

Descanse pues en paz Paco, un ejemplar padre de familia e industrial y trabajador incansable, amante de nuestra ciudad e impulsor de actividades generadoras de muchos puestos de trabajo.

Miguel Cid Cebrián

Alcalde de Ciudad Rodrigo de 1983 a 1991