Lunes, 11 de diciembre de 2017
Bracamonte al día

La gran puerta a las soluciones en todos los ámbitos de la sociedad

PEÑARANDA | El equipo de dos trabajadoras sociales y un administrativo trabajan codo a codo junto a la concejala del área en el estudio de todos los casos de necesidad que les llegan
Lali García, Francisco Hernández, Feli Gómez y Almudena García conforman el equipo de Servicios Sociales

Ellos son sin duda la gran puerta de acceso a la resolución de cientos de problemas y, por tanto, aunque quizás nos les guste llamarse así, son los grandes salvadores de buena parte de la problemática en la sociedad peñarandina. Felisa Gómez y Almudena García –trabajadoras sociales– y Francisco Hernández –administrativo– forman un perfecto engranaje en el departamento de Servicios Sociales del Ayuntamiento, al que se suma la concejal de área Lali García. Juntos estudian, trabajan y se unen a las sensibilidades y las dificultades de todos y cada uno de los usuarios que día a día visitan sus oficinas, siempre desde la cercanía y la más absoluta confidencialidad.

Pero lejos de la imagen creada de que este departamento solo se centra en el reparto de alimentos y en la gestión de urgencias primarias, se encuentra la realidad en la que enmarcan su trabajo, centrando su actividad en iniciativas municipales tan destacadas como los programas del libro de texto, el autobús del estudiante, el programa Vive, los servicios de podología y comedor, o la asignación y gestión de las tarjetas de aparcamiento con movilidad reducida.

Pertenecientes a la Unidad de Trabajo Social, y en convenio con la Diputación de Salamanca, forman parte del denominado CEAS Peñaranda, encargado de valorar todas las necesidades sociales que existan, además de ser la puerta de entrada al servicio público de ayuda gracias a un amplio convenio de colaboración con la Diputación de Salamanca.

Caso a caso

El equipo al completo analiza cada uno de los casos de manera individual, poniendo todas las situaciones en común en la reunión que mantienen una vez al mes, en la que se plantean todas las necesidades existentes en la zona de manera personalizada para tratar las posibles soluciones, además de realizar un minucioso estudio de cada caso.

Tal y como nos explica Feli Gómez, “Servicios Sociales no solo acerca recursos, sino que también informa, valora necesidades y gestiona derechos sociales, siempre todo ello destinado a toda la población para, a través de su análisis, llegar incluso a derivar el caso a los servicios específicos del caso”.

 Y es que desde su despacho, continua, “se atienden toda clase de necesidades, desde económicas, pasando por las de dependencia, convivencia en familia, inclusión social y promoción de autonomía personal, a cualquiera de sus campos. Para ello se utilizan recursos técnicos, profesionales y equipos especializados que ayudan desde el municipio a solventar las diferentes situaciones, tales como inmigración o la toxicomanía además de llevar a cabo diferentes actuaciones dirigidas por Psicólogas expertas que en la actualidad, y debido al aumento de los casos, están trabajando mucho más en el ámbito familiar de los enfermos mentales”.

Lali García, concejal del área, incide en que desde este departamento “atendemos de manera personal y amparados en el anonimato, algo general para todos y cada una de las personas que recurren a ellos, adaptándonos a cada caso e individuo, tratando incluso de adelantarnos a futuros problemas mayores, rastreando todos y cada uno de los puntos que valora su investigación, siempre desde la sensibilidad y el cariño, otras de nuestras cualidades básicas. Todo ello con el fin de tratar de no crear personas dependientes”

Balance 2015

Los datos de la memoria de actuaciones de Servicios Sociales son aplastantes. Durante 2015 pasaron por las oficinas del servicio en Peñaranda 1.977 personas, recibiendo a 671 usuarios de necesidades esenciales. Se realizó un gran esfuerzo en la atención de necesidades básicas, pues se contabilizaron actuaciones en 48 familias, utilizándose 36.287 euros. La ayuda en alimentos fue solicitada por 92 familias.

Los programas más demandados son el fondo municipal del libro de texto que ayudaba a 92 familias y el programa Vive llegaba a 74 personas. Desde los programas de Diputación, la valoración de dependencia recibía 76 solicitudes, mientras que la tramitación de prestación de dependencia (con especial enfoque a los cuidados en el entorno familiar) fueron 83. Las ayudas económicas para necesidades básicas (ayuda a emergencia y renta garantizada) llegaban a 75 familias. Todo ello gestionado desde la planta baja del Ayuntamiento.

Cambio en las necesidades

Los datos ponen de manifiesto un cambio en las necesidades. “Hemos tenido tres años que casi no hacíamos otra cosa que ayudar a comer a la gente, ha sido una etapa muy dura, también por la situación psicológica de las personas que acudían a nosotros”, explica Feli, quien confiesa que está realizando cursos de inteligencia emocional. “No dejo pasar un año sin prepararme y formarme más, es mi obligación y una necesidad…, si no lo hiciera habría situaciones que me comerían psicológicamente”.