Lunes, 18 de diciembre de 2017

Marcos Tamargo muestra su arte pictórico en una exposición sin igual en Salamanca

El artista, retratista de los premios Príncipe de Asturias, llega a la capital salmantina con una muestra individual de obras sobre tabla, lienzo y papel

Marcos Tamargo, observa una de sus obras en el Palacio de San Esteban

El Hotel Hospes Palacio de San Esteban fue el lugar elegido para la inauguración de una muestra de Marcos Tamargo, el artista que retrata a los premios Príncipe de Asturias. Del 7 de julio al 25 de julio de 2016, el artista español viaja a Salamanca con una exposición individual de obras sobre tabla, lienzo y papel.

La inauguración de la muestra tuvo lugar a las 19 horas de este jueves y permanecerá expuesta al público hasta el 25 de julio de 2016. La exposición reúne obras realizadas en los últimos meses en Kenia y Miami, donde el pintor posee sendos estudios, paisajes e imágenes en los que el artista ha sabido captar y reproducir la luz de los dos lugares, además de su localidad natal de Gijón, donde Marcos Tamargo viene pintando de manera intensa en los últimos años.

Así, los contrastes entre Europa, África y Estados Unidos son una fuente de inspiración constante para un artista joven, cuya fuerza expresiva reside en una pincelada larga, suelta y segura y en una paleta propia que ha ido ampliando y consolidando con el tiempo, que le permiten transmitir al espectador todo el conjunto de emociones y sentimientos que inspiran su pintura.

La de Salamanca, será una más de la serie de exposiciones que Marcos Tamargo va a protagonizar en distintos países durante los próximos meses, de la mano de la marca de pinturas Winsor&Newton, de la que el pintor es embajador en España, unos proyectos que demuestran el interés que las creaciones del autor suscitan entre los galeristas y el público internacionales.

En relación a sus creaciones más recientes, Marcos Tamargo asegura que “vivimos en un mundo abstracto, con pequeños toques de realidad”, y ese es uno de los motivos por los que pinta “abstracto-figuración”. Desde sus primeros viajes a Kenia, donde cuenta con un estudio desde hace unos años, se siente “más conectado con la realidad en la que vivimos”.

La cercanía a la realidad y las vivencias y sensaciones que le ha proporcionado esta experiencia africana han incidido de forma directa en la definición de un universo pictórico en el que, como afirma Marcos, “por primera vez se integran personajes en el trabajo, en la obra, formando parte del paisaje y con su propia identidad visual”.

Podríamos decir, por tanto, que las obras que componen esta exposición marcan un punto de inflexión en la trayectoria de Marcos Tamargo. Así, sin representar una ruptura con la línea de trabajo que el artista viene desarrollando y que le ha permitido consolidar su nombre en el panorama pictórico internacional, la luz de África ha aportado unos matices más claros a sus paisajes, en los que por primera vez aparecen personajes, individuos que no poblaban los mundos visuales de la primera época de la pintura del gijonés, y que se muestran de manera incidental pero significativa en las obras actuales.

Lo que sí se mantiene, sin embargo, en su nueva producción es la fuerte tendencia a la unión de los elementos, donde la tierra y el mar suelen tener una presencia destacada, con panorámicas en las que puertos o playas se diluyen en el todo del conjunto pictórico.

La materia, casi siempre recogida en el lugar que refleja la pintura, sigue integrándose con la base de lienzo, papel o, recientemente, madera, que el pincel del artista termina por convertir en una nueva realidad evocadora del paisaje, y que se complementa con pequeñas cantidades de tierra, arena, o incluso rocas o pequeñas piezas de hierro, que Marcos recoge en sus viajes y que acaban sirviendo de elementos de realidad en sus obras, al servicio del estilo abstracto-figurativo con el que trabaja.

Fotos: Alberto Martín

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