Miércoles, 13 de diciembre de 2017

Un día con los menores desvinculados de los grupos armados de Colombia

El Centro de Atención Especializa (CAE) que atienden los Salesianos en Medellín acoge a 60 menores
Los menores, en el Centro de Atención Especialiazada

Los menores desvinculados de los grupos armados en Colombia necesitan tiempo y lo saben, tanto ellos como sus educadores, los trabajadores sociales y los psicólogos. En los grupos armados los obligaron a tener una mentalidad de adultos pero con cuerpos de niños y es muy difícil recuperar todo ese tiempo perdido de aprendizaje.

El Centro de Atención Especializa (CAE) que atienden los Salesianos en Medellín cambió su nombre recientemente para denominarse CAPRE (Casa de Protección Especializada) por una mera cuestión legal, y es que las siglas anteriores coinciden con el centro de menores que tienen asuntos penales pendientes. Sin embargo, CAE es la referencia no sólo para los chicos, sino también para la sociedad, que sabe que los Salesianos son la única referencia en Medellín y en Cali en todo el país para atender a estos menores con unprograma completo e integral de atención, acompañamiento y educaciónhasta su reinserción en la sociedad.

En la actualidad hay 60 menores, chicos y chicas, en el centro que sirve de internado a estos menores. 15 de ellos son los que llevan menos de dos meses y ocupan una casa contigua a la que viven los ‘veteranos’ y donde se realizan todas las actividades y está el comedor.

Los chicos se levantan a las 5 de la mañana. Es un buen madrugón sí, pero teniendo en cuenta lo que les cuesta a algunos dormir, las pesadillas que aún tienen, los intervalos cortos de sueño a los que se acostumbraron durante lasguardias en la selva y que al menor ruido se despiertan, no es su mayor motivo de queja madrugar.

En ese momento comienza el aseo personal, el de la habitación y el de la casa, organizados por grupos que van rotando, cada uno sabe cuál es su responsabilidad ante los demás.

Los chicos forman en el patio y se dan los buenos días motivados por ellos mismos, y se realiza una oración. Aunque no todos son católicos, y también se reza en otros ritos, a Don Bosco y a María Auxiliadora los mencionan todos porque defienden que están allí gracias a ellos.

A las 6.30 horas de la mañana es el desayuno, compuesto de huevos revueltos, arepa, arroz, queso, café y fruta.

A las 7 de la mañana el autobús de Ciudad Don Bosco ya está a la puerta para recoger a los menores que acuden a los talleres profesionales (formación profesional) y donde aprenden un oficio.

El resto de menores tiene atención pedagógica, terapéutica, actividades ytalleres para mejorar el nivel académico con el que llegan (muchos no saben leer ni escribir y necesitan una base para poder retomar los estudios).

A las 12.30 horas es el almuerzo, coincidiendo con el regreso de los chicos que han participado en los talleres en la sede central de Ciudad Don Bosco.

De lunes a miércoles, a las 13 horas los menores acuden al CEPAR (Centro Educativo para la Reconciliación) para realizar sus tareas, mientras que los jueves y viernes ese espacio se dedica, un día al Pacto de Convivencia y otro a proyectos de formación humana, hábitos de higiene, prevención, no violencia…

A las 18 horas es la cena y a las 19 hay un tiempo de actividades de ocio y tiempo libre en el que pueden ver la televisión, acceso a internet, acabar las tareas escolares…

A las 21 horas se van a sus dormitorios y se apaga la luz. Seguro que muchos sueñan con que queda un día menos para la paz y el reencuentro con sus familias sin sentirse amenazados ni señalados.

http://misionessalesianas.org/noticias/201607/menores-desvinculados-grupos-armados-colombia-0707/

Texto y fotos: Alberto López