Martes, 12 de diciembre de 2017
Ciudad Rodrigo al día

El deber vuelve a llamar a los Bomberos en plena jornada festiva

Los Bomberos recibieron un aviso de un incendio nada más volver de la misa en la Catedral de Santa María

Un año más, los Bomberos de Ciudad Rodrigo no han podido tener una celebración ‘normal y tranquila’ de la festividad de su patrón, San Juan.

Si en los últimos años han vivido estrenos y despedidas de parques, homenajes a presidentes salientes (a la que fuera presidenta de la Diputación, Isabel Jiménez), celebraciones austeras por la crisis o salidas a la carrera (el año pasado, porque tenían que pasar también los romeros de la Peña de Francia), en esta ocasión a los Bomberos les ha ocurrido lo mismo que en el año 2014, cuando varios de ellos tuvieron que salir a atender un incendio en Gallegos de Argañán en plena jornada festiva.

En esta ocasión, las salidas tuvieron lugar cuando los Bomberos ya habían finalizado la parte más solemne de sus actos festivos, que se han desarrollado este fin de semana en vez de en la fecha ‘natural’, que hubiera sido la semana pasada, pero en ese momento se celebraron las Elecciones Generales.

La mañana dominical para los Bomberos comenzó en su Parque de la calle Voladero, donde sonó la sirena ahora mismo situada en lo alto de la Torre de Prácticas que aún hoy está pendiente de inauguración.

Con todos sus vehículos aparcados a la puerta, los Bomberos –tanto los efectivos como los miembros de la Junta Directiva- fueron recibiendo en la instalación a distintos invitados, como al diputado provincial Manuel Rufino García, al presidente de la Mancomunidad Riberas del Águeda, Yeltes y Agadón, Bienvenido Garduño; o al alcalde de Ciudad Rodrigo, Juan Tomás Muñoz, junto a otros miembros de la Corporación. También asistieron representantes de la Policía Local, la Guardia Civil, la Cruz Roja, y de los Bomberos de Lumbrales, Pinhel o Guarda.

Tras realizarse unas fotos de familia dentro del propio Parque, comenzó el clásico desfile de vehículos por Ciudad Rodrigo con las sirenas a todo trapo. Como es ‘tradición’, este desfile provocó el susto y la sorpresa entre todas aquellas personas que estaban de turismo en la ciudad en la mañana dominical.

Los vehículos tuvieron como destino los aledaños de la Catedral de Santa María, donde se ofició una eucaristía. A la conclusión, los Bomberos se hicieron la foto oficial de la jornada, con todos los efectivos y los miembros de la Junta Directiva delante de un camión aparcado a las puertas de la Catedral de Santa María (el resto de vehículos se aparcaron en la Plazuela de Herrasti).

En ese instante, los Bomberos se volvieron a montar en sus vehículos para, en una ruta algo más corta que la realizada previamente, regresar al Parque, donde todo estaba listo para disfrutar de una comida conjunta, con autoridades incluidas (algunas de las cuales estuvieron tomando un refrigerio tras la misa junto a la Catedral). Sin embargo, nada más llegar al Parque, el deber llamó a los Bomberos.

Por un lado, dos vehículos con 5 bomberos en total se desplazaron hasta Aldea del Obispo, para sofocar un incendio en una explotación ganadera. Por otro lado, otra dotación se desplazó hasta la Plazuela Cristóbal de Castillejo de Ciudad Rodrigo, por un aviso de un enjambre de abejas.