Lunes, 11 de diciembre de 2017

Tomás Hijo: “Detesto las verbenas y llevo mal los chiringuitos”

“Me fascinan el verdor, la lluvia, la niebla. No soy un tipo veraniego, la verdad…”
Tomás Hijo en el campamento de verano del San Agustín ilustrando "Niños Raros", libro coeditado con Raúl Vacas

Empezamos la serie de este verano “Desafiando al sol” en SALAMANCArtv AL DÍA, entrevistas con pintores, ilustradores, artistas gráficos de nuestra ciudad con un hombre y un nombre del que se habla mucho. Por su buen hacer, porque es un trabajador infatigable y porque lo hace muy bien. Reciente, muy reciente su premio a la mejor obra de arte por su lámina “El Poney Pisador” concedido por The Tolkien Society- palabras mayores- hablamos con él, y la verdad empezar con una entrevista de este calibre, nos llena de orgullo, y nos sube la moral, como bien le dijo su hijo a los 6 años  “si escribes cuentos, pintas y todo eso, pues entonces eres un artista”. Y lo es, damos fe. Un placer con mayúsculas. Gracias Tomás

.- No sabía si llamarlo o no, porque yo no sé definirlo… pintor, escultor, ilustrador, grabador… pero es que está usted en todas las bocas y al fin al cabo esto va de artes plásticas

Esto es algo que siempre ha pasado y que, hasta hace poco, no sabía cómo resolver. La clave me la dio mi hijo Arturo cuando tenía unos seis años. Me estaban entrevistando en casa y el periodista preguntó esto que tú comentas y yo respondí que no sabía cómo definirme. Arturo tomó la palabra: “si escribes cuentos, pintas y todo eso, pues entonces eres un artista”. Y eso es lo que digo desde entonces: soy artista, aunque sea una palabra tan sobada, tan desvirtuada, tan subestimada y a la vez tan pedante en boca de uno mismo. Pero es lo que hay.

.- De dónde viene ese amor loco  por Tolkien

No es un amor tan loco. De hecho, es un amor maduro que no carece de cierto distanciamiento crítico y de constantes infidelidades. Sea como sea, considero que Tolkien ha creado la gran mitología literaria de nuestro tiempo, y que puede ser el principal afluente de la cultura popular actual, basada en el “viaje del héroe”. La verdad es que Tolkien no fue el único responsable de la recuperación del discurso heroico e iniciático en la literatura del siglo XX pero sin duda fue quien la popularizó: Star Wars, Harry Potter o Juego de tronos son las manifestaciones más conocidas de una forma esencial en nuestros días de hacer cine, cómics, videojuegos y literatura. Y aunque Tolkien no inventó esas normas (y ni siquiera las enunció de una forma sistemática), las hizo visibles de una manera maravillosa, eficaz, resonante y duradera.

.- Qué hace Tomás Hijo  en verano se emociona ante la luz, intenta conseguir alguna de las tonalidades del sol o se deslumbra

Me deslumbro, literalmente. Me molesta el exceso de luz y no me gusta el calor. Todas las mañanas escruto el cielo en busca de nubes que rompan la monotonía del cielo plano y azul. Me fascinan el verdor, la lluvia, la niebla. Detesto las verbenas y llevo mal los chiringuitos. No soy un tipo veraniego, la verdad, y que me perdonen los fanáticos de esta estación, que se indignan mucho cuando digo estas cosas, como si decirlo fuera a espantar el “buen tiempo”.

.- ¿Es una buena época para trabajar o solo para tomar apuntes, hacer algún bosquejo?

Yo trabajo siempre, y si tomo vacaciones es casi por obligación. En cualquier caso, si salgo del estudio tiene que ser para ver cosas interesantes, participar en algún taller o patear por algún lugar curioso. Lo que no puedo hacer es quedarme tumbado en un arenal. Y que me perdonen los fanáticos de tumbarse en arenales, que yo no pretendo que se levante nadie ni pienso que hagan mal. Pero yo no puedo con la inactividad. Algunos lo llaman hiperactividad. Pero es que ellos son hipoactivos. Y luego está la arena, que es otro problema para mí.

.-¿ Influyen las estaciones a la hora de tomar los trastos del trabajo? Y si tuviera que elegir una estación cuál sería

Creo que te lo puedes imaginar ya: el otoño tiene un diez, el invierno un notable alto y la primavera aprueba holgadamente. El verano pasa con un cinquillo.  

.- A estas alturas de vida, de obra y de consagración sabe ya porque se hizo “artista”, qué o quién influyó para ello

Creo que uno nunca descubre esos misterios, no llega a la raíz más profunda, pero seguramente Mazinger-Z tenga algo que ver con ello. Es una intuición que tengo. Pero no estoy seguro. A los siete años visitaba el quiosco religiosamente y gastaba mis cien pesetas de paga de esta forma: noventa y cinco para el tebeo de Los 4 fantásticos o Los vengadores. Las otras cinco para un chicle. Afortunadamente, mis padres nunca tuvieron problemas en proveerme de fondos para comprar otros tebeos y libros a media semana. Y la verdad es que siempre supe aprovechar esa generosidad, que ahora practico conmigo mismo y con mi hijo.

.- Y si le pregunto por sus maestros

Mis maestros provienen de tres estirpes: los dibujantes de animación americanos (sobre todo los que están en la órbita de Disney), algunos maestros del cómic (especialmente Mike Mignola) y los grabadores e ilustradores de la Europa del Este de mediados de siglo XX. Lo mejor de este cóctel es que todos ellos son artistas de formación muy profunda, autoconscientes y comunicativos. Por eso me han transmitido la influencia de otros movimientos anteriores que también aprecio mucho.

.- Si tuviera que elegir una obra clásica cuál sería

Siento mucho no poder responder a esto. Cada vez que estoy a punto de decir una, se me ocurre que traiciono a diez. Si me preguntaras por un autor… me pasaría lo mismo.

.- Y una contemporánea

Igual.

.- Que siente cuanto oye decir que el arte ahora no se entiende

¿Hay algo que se entienda ahora mismo? Sólo los productos de consumo diseñados para no ofrecer ninguna dificultad. Para entender las cosas se necesita esfuerzo y buena disposición, tal vez algo de tiempo. Se suele esgrimir que hay mucha estafa, pero nada justifica la apatía y la cerrazón que algunos demuestran constantemente.

.- Son buenos tiempos para el arte o la crisis les ha dado de lleno… o solo es una disculpa para seguir ignorándolos

No sé si ha habido buenos tiempos para el arte. Cuando uno conoce las condiciones en las que se han desarrollado las carreras de muchos grandes artistas, comprende que los casos de riqueza y fama son muy raros. Sea como sea, no creo que yo sea capaz de hacer un análisis sensato de la situación. Supongo que la crisis está ahí, pero estoy convencido de que no hace falta ninguna disculpa para ignorar a los artistas.

.- En Salamanca prácticamente han desaparecido las galerías, y no es fácil exponer, imagino que eso no afecta a la creación, pero si al ánimo

En Salamanca y en cualquier parte es facilísimo exponer, y estoy seguro de que cada vez se expone más: bares, coworkings, espacios alternativos… todo el mundo expone en todas partes. Lo difícil es vender, ganar dinero con ello. Y, de nuevo, me faltan los datos para saber si antes se vendía más, menos o igual.

Si te das cuenta, las tres últimas preguntas tienen más que ver con la imagen que los artistas tienen de sí mismos que con lo que de verdad pasa. Creo que hay un discurso victimista y ofendido entre quienes se dedican al arte que parte de supuestos erróneos, como el de que hubo una Edad de Oro, o el de que hay unos enemigos ocultos de la sensibilidad y la inteligencia que maquinan desde las sombras, o el de que hay una responsabilidad “institucional” obligada, o el de que no hay cultura, o yo qué sé. Comprender lo que pasa realmente es mucho más difícil, si es que se puede, y es más fácil y cómodo tirar de estos discursos prefabricados que lo explican todo y ofrecen una satisfacción barata y eficaz.

.- Y si le pregunto por el panorama artístico en nuestra ciudad, como se relaciona con los colegas, se invitan a ver sus obras… o cada uno va a su aire

Como yo no vivo en la ciudad y tengo muy poco tiempo libre, me pierdo muchas cosas, pero sí que invito y soy invitado por mis compañeros de la Facultad de Bellas Artes (incluyo a profesores y alumnos). También mantengo muchas amistades con gente “de la cultura” de la ciudad. Veo intentos de actuar de forma colectiva, y muchos de ellos salen adelante. Me alegro mucho por quienes consiguen establecer esos lazos, pero yo concibo este trabajo desde el esfuerzo individual, como mucho en colaboración con los responsables de la elaboración de otras partes de un proyecto (editores, autores, músicos…).

.- Y su próximo proyecto?

Acabo de terminar un par de cosas grandes que tengo que promocionar y mover por ahí. Me pillas en un momento en que no tengo ningún proyecto personal en ciernes. En cuanto a encargos, mañana empiezo con el cartel para el festival de la cerveza de Lancashire (Reino Unido) de 2017. Y es un encargo que me hace especial ilusión.

Autobiografía

Tomás Hijo (Salamanca, 1974) tiene un currículum que parece una escombrera: estudió para periodista y nunca ejerció, hizo cursos de cine y algunos cortometrajes, trabajó en Pryca y otras empresas extraordinarias y hasta se doctoró en Comunicación (así, en general, y con mayúscula).

Mientras perdía el tiempo haciendo esas cosas, escribía y dibujaba. Un día se dio cuenta de que había hecho más de cincuenta libros para otros (Anaya, SM, Edelvives) y empezó a hacer cosas para sí mismo: fundó la editorial Tatanka y algo llamado HijoStore, una tienda virtual donde vende sus obras (sin pudor) al mundo entero (sin exagerar). También expone regularmente en las galerías más frikis de EE.UU. y trata de enseñar Ilustración en la facultad de Bellas Artes de Salamanca. Hace algunas semanas fue galardonado por The Tolkien Society con el premio a la Mejor Obra de Arte por su lámina “El Poney Pisador

Por Charo Ruano, escritora