Domingo, 17 de diciembre de 2017

“Hacen falta más medios para luchar contra la violencia de género”

Cómo salir del maltrato, a quien pedir ayudar son algunas de las preguntas a las que da respuesta Luisa Velasco Riego en el libro ‘Violencia de Genero: Rompe tu silencio’
Luisa Velasco Riego, Doctora en Psicología y Máster en malos tratos y Mediadora Familiar

“Dejaba siempre una manta en el baño, dormía en la bañera con mi hijo. Era el único lugar donde podía esconderme... hasta que él quitó la cerradura para que no pudiera cobijarme allí cuando tenía miedo”. Es uno de los testimonios, tan reales como los golpes, los insultos o las amenazas que sufren las víctimas, recogidos en el libro Violencia de Género: Rompe tu silencio, un manual práctico para detectarla y afrontarla, escrito por Luisa Velasco Riego, Doctora en Psicología y Máster en malos tratos y Mediadora Familiar. A su inquietud por la que, sin duda, es una problemática social de primer orden, se suma su amplia trayectoria profesional -más de 30 años en la Policía Local de Salamanca, siendo su último cargo el de Inspectora; actualmente ejerce como Psicóloga y Mediadora Familiar en la Clínica Fisiomed de Salamanca- centrada en la atención a víctimas de la violencia de género y doméstica y a sus familiares. Violencia “sobre la mujer por el mero hecho de serlo y que es ejercida por su pareja o expareja en el marco de una relación asimétrica”. Se ejerce sobre cualquier mujer, sin que en ello influya su situación económica, social o cultural.
 
Según datos del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) las denuncias por violencia de género ascendieron el año pasado a 129.193. Víctimas que rompieron su silencio; otras muchas no pudieron o no se atrevieron. En lo que va de año, 21 mujeres han muerto a manos de sus parejas o exparejas; de ellas, solo 8 habían presentado denuncia. Durante 2015 las víctimas mortales por violencia de género ascendieron a 60, con denuncias en 13 de los casos. Datos detrás de los que hay rostros con nombres y apellidos, no solo de mujeres, también de menores, como los 4 fallecidos durante 2015, hijos de las mujeres víctimas de violencia de género. En España había en 2015 al menos 630 menores de 18 años con medidas de protección por la amenaza de sus parejas o exparejas, un 10,6% más que el año anterior. Las adolescentes son precisamente uno de los colectivos que más han hecho aumentar el número de maltratadas con algún tipo de medida judicial de protección.
 
En el otro lado, la sociedad que debe proteger a las víctimas. ¿Qué está fallando en la lucha contra la violencia de género? “Por una parte”, apunta Luisa Velasco, “estamos avanzando, las nuevas tecnologías nos hacen romper barreras, pero también están sirviendo para mantener mitos y estereotipos machistas en los que la mujer queda relegada a su papel en el espacio privado, mientras que el rol que siempre se le ha atribuido al hombre se ha desarrollado en el espacio público”. Eliminar la desigualdad es, precisamente, el primer paso para avanzar en la lucha contra la violencia de género. “Lo que falla es que todavía no se está trabajando en la educación como se debiera y se está invirtiendo poco”. Educación para desmontar mitos que, en el caso de los más jóvenes, se están convirtiendo en un vehículo de transmisión de conceptos erróneos sobre la igualdad y, en especial, sobre las relaciones de pareja. “Hay jóvenes que ven los celos como una muestra de amor”, alerta Luisa Velasco, “o esos mensajes que transmiten la idea del príncipe azul”. El maltrato no empieza directamente con un golpe, sí con el control, la posesión y la palabra.  
 
Denunciar, el primer paso
 
“Hay una máxima que es denunciar para poner en marcha el mecanismo judicial y policial y para poder protegerla”. Pero “el paso de romper no es fácil, y salir de la relación es doloroso”. Tal y como explica Velasco, “cuando una mujer lleva un tiempo prolongado sufriendo violencia, su autoestima se verá cada vez más devaluada”. ¿Cómo salir de la situación?, ¿a quién pedir ayuda?, ¿me creerán?, ¿quién puede entender lo que me ocurre? “Todos estos interrogantes bloquean a la mujer maltratada”. A esto hay que sumar otros factores, como el pensar que él todavía me quiere, no atreverse a contarlo por vergüenza, el propio entorno de la mujer y, sobre todo, el miedo, un miedo que paraliza e impide tomar decisiones. La crisis también ha pasado factura, porque “las mujeres que tienen independencia económica se atreven más a denunciar”. Es aquí precisamente donde el entorno de la víctima (familiares, amigos, vecinos…) puede jugar un papel fundamental a la hora de denunciar casos de violencia de género. Plantarle cara es cosa de todos, mirar hacia otro lado es dar la espalda a la víctima.
 
Con los datos encima de la mesa, a las instituciones lógicamente “les preocupa”, pero “debería preocuparles más porque hacen más falta más medios para luchar contra la violencia de género”.
 
El agresor
 
“El maltratador, cual araña afanosa, tejerá una red en la que la mujer caerá sin darse apenas cuenta”. Así lo describe Luisa Velasco en su último libro. No hay un perfil del agresor. Puede ser un hombre de cualquier edad, clase social, nivel cultural..., pero sí unas características comunes, como “su forma de ver y vivir las relaciones de pareja, en las que la mujer pasa a ser una posesión”, y su objetivo será controlarla y someterla. Velasco incide en desmontar uno de los mitos más extensivos al pensar que la violencia de género es consecuencia del consumo de alcohol o drogas. “Pueden potenciar la conducta agresiva, pero no la justifica, porque no todos los agresores consumen alcohol o drogas, y no todas las personas que consumen sustancias agreden a sus parejas”. 
 
¿Funcionan las terapias de reeducación para maltratadores? “Para que funcionen tienen que ser voluntarias, y para eso hay que reconocer el problema y modificar las conductas”. 
 
El papel de los medios
 
“Gracias a los medios de comunicación se empezó a hablar de la violencia de género, una labor fundamental, pero también los medios deben hacer autocrítica”, siendo imprescindible, por ejemplo, tratar de evitar presentar los casos de violencia de género bajo un prisma sensacionalista o poner el foco también en el agresor, no solo en la víctima, de la que siempre sabemos mucho más.

“Del maltrato se sale, con ayuda se sale” 
 
Violencia de género: Rompe tu silencio es un libro que pone voz a las mujeres que han sufrido maltrato. “Tenía ganas de hacer algo diferente”, confiesa su autora, “un libro destinado a profesionales de todos los ámbitos (sanitario, policial, educativo…), pero quería hacerlo desde la piel de las mujeres y de los agresores”. Un libro que da respuesta a las dudas que se plantean los profesionales, y también las víctimas, “cómo saber si estoy siendo maltratada, cómo pedir ayuda, pautas para la protección, por qué denunciar”. Un libro que recoge además los testimonios reales de mujeres supervivientes, “mujeres que quisieron cederme su testimonio, lo más enriquecedor, y que relatan cómo se enfrentaron, cómo rompieron y como viven ahora lejos de los agresores”.
 
Ellas, “mujeres valientes”, se convierten en las auténticas protagonistas, y con su testimonio colaboran para que otras mujeres “no pasen por esta situación”. Una muestra de “generosidad, de querer compartir esa fuerza y ser ejemplo para otras”. Un libro con un mensaje muy importante: “Del maltrato se sale, con ayuda se sale”.
 
016 Atención al Maltrato
(Anónimo, confidencial, no deja rastro en la factura)