Martes, 12 de diciembre de 2017

Denuncian que equipos de cuidados paliativos perderán su personal especializado

La Sociedad Castellano Leonesa de Cuidados Paliativos (PACYL) insta a la Consejería de Sanidad a que resuelva la situación

La Sociedad Castellano Leonesa de Cuidados Paliativos (PACYL) insta a la Consejería de Sanidad a que resuelva la situación que puede crearse si se materializa la orden SAN/559/2016 por la que se resuelve provisionalmente el concurso de traslados para la provisión de plazas vacantes de personal estatutario de la categoría de enfermería de la Gerencia Regional de Salud.

El concurso, al igual que ha ocurrido recientemente con el de médicos, no tiene en cuenta la formación y experiencia de los profesionales de cuidados paliativos que trabajan en los Equipos de Soporte de Atención Domiciliaria (ESAD) para el acceso a esas plazas. En los términos en que está planteado este proceso no puntúan ni la formación ni la experiencia, lo que conllevará a un deterioro de la calidad de la atención al final de la vida en Castilla y León.

En espera de una valoración definitiva, la provincia más afectada es Burgos, donde están a punto de cesar dos profesionales de Enfermería con amplia experiencia en este tipo de asistencia tras 16 años de trabajo en algunos casos. Para acceder a sus plazas en este concurso de traslados no ha sido necesaria ni experiencia ni formación específica previa en cuidados paliativos.

Desde PACYL se rechaza la sustitución de profesionales cualificados de recursos existentes, por otros que no lo están, y se haga sin ningún criterio de selección en función de su formación y experiencia específica, como recomienda la Estrategia en Cuidados Paliativos del Sistema Nacional de Salud.

Los pacientes de cuidados paliativos y sus familiares, unos 7.000 en Castilla y León (aunque casi la mitad no los reciben), pueden confirmar la vocación, profesionalidad y preparación de los profesionales que con mucho esfuerzo y falta de medios se dedican a atender a los ciudadanos de nuestra comunidad en las etapas finales de una enfermedad terminal, tanto en las unidades hospitalarias como en el propio domicilio del enfermo, ayudándoles a vivir con dignidad, intentando aliviar su sufrimiento, el físico, y también el emocional, atendiendo a sus problemas sociales y apoyando a sus familia incluso tras su fallecimiento. Y dando lo mejor de ellos mismos, sin importarles desplazarse, conduciendo vehículos obsoletos, a los lugares más remotos para ayudarles a que la etapa final de su vida pueda transcurrir en paz y si es posible en su propio domicilio, rodeado de la gente que los quiere.

En este sentido, pedimos a las autoridades competentes que se tomen las medidas necesarias para que los enfermos sean tratados por profesionales debidamente formados, y con experiencia acreditada, y detener la adjudicación definitiva de las plazas de profesionales para equipos de cuidados paliativos, en las que ni siquiera se pone como requisito el tener carnet de conducir, si no se quiere deteriorar aún más la calidad en esta atención.