Martes, 12 de diciembre de 2017

Las duras labores del campo en Bogajo

En verano, primero se segaba (antes en primavera se había aguadañado el heno y hecho los niazos), luego se acarreaba, a continuación se trillaba, se limpiaba, se metía la paja y se barrían las eras

Antiguamente el trabajo en el campo era muy duro. En verano, primero se segaba (antes en primavera se había aguadañado el heno y hecho los niazos), luego se acarreaba, a continuación se trillaba, se limpiaba, se metía la paja y se barrían las eras.

Si había suerte, por la feria de Villavieja en agosto, se terminaba. Desde la mañana temprano no se paraba hasta la noche, haciendo un alto para comer. Se descansaba tan sólo dos días en verano (el 25 de julio y el 15 de Agosto), ni siquiera los domingos.

Pasar diez o doce horas encima de un trillo era muy duro, aguantaban a pesar de la corta edad que algunos empezaban (6 y 7 años) ayudando a su familia.

Llevar los haces al carro con el horcón era otro suplicio, muchas veces era imposible levantarlos por encima de la cabeza. Una de las faenas más duras era aplastar la paja con los pies y rodillas para subirla al carro y así disminuir su volumen para que entrara más y a la vez facilitar su transporte.

Hoy día con la tecnología moderna este duro trabajo por suerte desapareció.

FOTOGRAFÍAS

PRIMERA: Una pausa para la comida / Bogajo, año 1947.

SEGUNDA y TERCERA: Bogajo, en la era y limpiando.

Esperanza Vicente Macías