Miércoles, 13 de diciembre de 2017

El dinero del fútbol...

Los equipos de fútbol están yendo a manos extranjeras, tanto en España como en Europa. Los aficionados se resisten en algunos casos, en otros aplauden y en la mayoría de los casos se ponen la venda porque “van bien en esa burra”…  El Inter de Milán ha sido adquirido por un grupo chino (Suning) por 270 millones de euros. En su momento, el Chelsea fue adquirido por Abramovich, un pionero en poner capital extranjero. El Manchester City, el Málaga, PSG, Mónaco, Leicester, fueron comprados por sus dueños de nacionalidades diversas: Catar, Rusia, Estados Unidos, Tailandia, Abu Dhabi, etc. En China les entró esta última locura, no solo invierten intensamente en su propia Liga sino también en equipos extranjeros, España ya tiene alguna muestra en el Español y Atlético de Madrid…

Un empresario italiano se hizo con el 99% del Granada; otro empresario de Singapur adquirió un 70% inicialmente del Valencia; el Aston Villa ha sido comprado por 76 millones recientemente, un personaje dedicado a las nuevas tecnologías, ingeniería, etc.; un italoestadounidense compró la Roma en 2011, más del 60%... Toda una fiebre futbolística que pocos saben lo que desencadenará… Sólo Alemania se vacunó con una prohibición expresa de que nadie se haga con más de la mitad de las acciones. Una Regla 50+1 que obliga a los socios a tener como mínimo un 51% de la propiedad, con algunas excepciones, parecido al caso español con Barcelona, Real Madrid, Athletic Bilbao y Osasuna...

El fútbol dejó de ser un entretenimiento de socios del Club a los que sus padres les hicieron el primer carné cuando eran muy niños;  también de empresarios de medio pelo que se dedicaban a la construcción o promoción de viviendas; igual que de “piojos resucitados” que gestionaban restaurantes, salas de fiesta y cosas así; del mismo modo que antiguos futbolistas entendían más o menos el negocio futbolístico y se aferraban al dinero fácil durante tanto tiempo en las presidencias de los clubes… Ahora, los capitalistas son exageradamente ricos, el fútbol es un hobby a largo plazo, juegan a los fichajes de futbolistas igual que apuestan a las carreras de caballos, el aficionado pone los sentimientos en su equipo y los jugadores se acostumbran a ser sorteados todas las temporadas al mejor postor… Un buen día transferirán el negocio con el margen suficiente para financiar las pérdidas anteriores y los que siempre se encantan con el dinero fresco de los Presidentes foráneos volverán a desencantarse… Y como los delfines inteligentes se subirán siempre a la ola ganadora…

Salamanca, 7 de junio de 2016.