Martes, 12 de diciembre de 2017

En huelga de hambre 250 metros bajo tierra

Horas antes de iniciarse en las Cortes el debate sobre el estado de la comunidad, los cuatro mineros encerrados en el Pozo Aurelio, de la localidad leonesa de la Pola de Gordón, iniciaron ayer una huelga de hambre indefinida. Visto que tras 16 días de encierro a 250 metros de profundidad, el ministerio de Industria sigue sin atender su reivindicación,Álvaro RodríguezElías OrtegaDaniel Garduño y Sócrates Fernándezhan decidido adoptar tan drástica postura.

Los encerrados, al igual que el comité de empresa de la Hullera VascoLeonesa, en proceso concursal de liquidación, ni siquiera piden que la mina recobre su actividad. Eso ya se da por imposible. Simplemente piden que se hagan efectivas las ayudas públicas aprobadas por el propio gobierno Rajoy para acometer el cierre ordenado de la explotación y el correspondiente plan de desmantelamiento, trabajos que proporcionarán empleo a un centenar de trabajadores durante un periodo de tres años.

Dicho plan es doblemente urgente. Por un lado para evitar el elevado riesgo de problemas de seguridad (explosiones) y medioambientales (avenidas de agua) inherentes a una explotación abandonada de las dimensiones y profundidad del Pozo Aurelio. De otro lado, se trata de que dichos trabajos puedan iniciarse antes del 1 de agosto, fecha en la que se hará efectivo el despido de los 200 trabajadores incluidos en el ERE extintivo.

Los cuatro encerrados han iniciado la huelga de hambre contrariando la voluntad del comité de empresa, que temen, tras 16 días de encierro, que dicha medida ponga en peligro su salud. Aunque han intentado disuadirlos de la idea, Álvaro, Elías, Daniel y Sócrates están dispuestos a mantener su protesta hasta el final, aunque un equipo médico bajará a diario a verificar su estado de salud.

El procurador de IU, José Sarrión, se acercó ayer hasta la bocamina para solidarizarse con la causa, comprometiéndose a apoyar la misma durante el debate sobre el estado de la comunidad. Sarrión ya envió una carta el pasado viernes al presidente de la Junta, Juan Vicente Herrera, solicitando su mediación ante el ministerio para desbloquear el problema. A la vista está que dicha mediación, que se supone que ya estaba en marcha, no ha obtenido por el momento ningún resultado. Y ahora el ministro ya no es Soria, sino De Guindos.