Jueves, 14 de diciembre de 2017

El cante

   

   

    Las primeras reacciones postelectorales de los nuevos políticos –­Sánchez, Iglesias y Rivera­– son dignas de estudio psiquiátrico. Tras reconocer que no estaban satisfechos con los resultados, afirmaron sin ruborizarse que los españoles han decidido que gobiernen ellos; más concretamente que se haga lo que propone cada uno de ellos.

     ¿La mayoría de los españoles han votado de verdad que gobierne el PSOE? ¿Acaso los españoles han elegido a Unidos Podemos para gobernar? ¿Hay pruebas incuestionables de que la opción preferida por los votantes ha sido Ciudadanos? La respuesta es no, no y no. Aquí encaja la pregunta qué parte del no no han entendido formulada chulescamente por el candidato socialista.

   Alguien ha calificado a estos presuntos líderes –malos imitadores de Zapatero, Carrillo y Suárez– como los tres tenores. El símil es acertado: han dado el cante. No tienen dos dedos de frente. Ni de perfil. Pero eso sí, seguirán poniendo barreras, exigencias, líneas rojas y condiciones porque, obviamente, han sido elegidos por la Historia para gobernar este país.

    Y a propósito de cante, lo ha dado la selección española de fútbol desafinando al máximo. Escribí el 29 de marzo que el sitema de Del Bosque es infumable y que tenía que haber dimitido tras el ridículo de la Copa Confederaciones y el Mundial de Brasil. Me limito a repetir mis últimas consideraciones de aquel artículo: Además, del Bosque ha hecho lo contrario de lo que prometió. Dijo que jugarían los que se encontrasen en mejor forma, y ha llamado a jugadores tocados. Dijo que sólo contaría con los que tuviesen regularidad en sus clubes, y ha llevado a media docena de suplentes. Sospecho, y es una apreciación personal, que el salmantino fabrica las alineaciones a golpe de compromisos. ¿Amiguismo?, ¿filias y fobias por determinados clubes?, ¿intereses de las marcas?, ¿de los representantes de los jugadores?, ¿conveniencias de las organismos oficiales que regulan el fútbol...?