Miércoles, 13 de diciembre de 2017

Emergency exit > A los votos no los podemos dejar solos

SALIDA > 4. f. Medio o razón con que se vence un argumento, dificultad o peligro. (Definición del DRAE)

La manera actual de no contar es, paradójicamente, ser contado por las estadísticas. La opinión pública (que en vez de manifestación de un sujeto colectivo es un objeto manipulado), los gustos –inducidos– de los consumidores, pero, principalmente, el hecho de hallarnos inmersos en lo que nuestra época nos ha traído como destino con la sensación de que ha sido asumido voluntariamente, son algunas de las muestras del éxito del dogmatismo. Es dogmático todo lo que domina y se asume porque sí, porque toca.

Josep Maria Esquirol

Nos pide el periódico unas líneas sobre la jornada electoral y, a uno, lo primero que le viene a la cabeza es jugar (en serio) con las palabras, porque no sé si tienen mucho sentido las reflexiones a pie de urna recién cerrada.

Cierto es que hay que seguir en busca y captura para encontrar la salida_exit a lo que nos viene ocurriendo; reformulemos con mayor precisión: a lo que no están haciendo desde tiempos arcanos: ha pasado ya demasiado tiempo para muchas cosas.

Por esa razón, creo que nos pueden resultar de gran valor y utilidad las opiniones que nos hablan (pero no exclusivamente) sobre el sentido del voto, de nuestro voto.

O estas otras, que tratan de explicar lo que para muchos son los verdaderos motivos de esa salida_exit de pata de ¿banco? (lo siento, pero no he podido resistirme; aunque conviene decir que no son los únicos responsables). Razones fácilmente trasladables a la situación que vive nuestro país. Por cierto, no vayan a pensar que dudamos de su europeísmo, y aclaro: no tengo en la cabeza precisamente a los ciudadanos británicos.

Bueno, ocurra lo que decidan los que (por el momento) pueden decidir, estamos en posición de salida_exit, de acuerdo a lo que apunta la cuarta acepción del DRAE,  y como afirma (y no está sola) nuestra querida Belén Gopegui, No es casi nada un voto. Pero existe. Por lo demás, ahora ya saben que la lucha no se delega.

Con el permiso de la autora, uno añadiría: que a los votos no los podemos dejar solos.