Jueves, 14 de diciembre de 2017

La Europa necesaria

No se puede votar contra lo que se es. Gran Bretaña es Europa. La historia y la cultura anglosajonas son europeas. Uno de los hilos de la identidad europea pasa por lo anglosajón; pese a que haya otros varios que configuran ese proyecto civilizador en la historia que es Europa.

            Las mentalidades cerradas, xenófobas, excluyentes... seducen y confunden hoy a muchos millones de personas. Y, cuando votan –como ha ocurrido hace dos días con el referéndum del “brexit”–, no saben que, al optar por quedarse fuera, no solo van contra sus propios intereses, sino contra lo que en verdad son: europeos.

            Y Europa es un proyecto civilizador que tiene como valores esenciales los de la libertad, la fraternidad y la igualdad, que se resumen en el ideal humanista de la dignidad; y que tiene como bandera la de los derechos humanos, la de los derechos civiles. Y tal proyecto civilizador excluye perspectivas tenebrosas, como algunas que se practican –de las que estos días estamos viendo la punta del iceberg– de espionajes, persecuciones, vigilancias oscuras..., que son malas prácticas que niegan la democracia, estén al servicio de lo que estén, desde luego nunca al servicio del bien común y de todos.

            Europa, y todo lo que significa, es hoy más necesaria que nunca. Los ciudadanos deben desatender y desoír los cantos de sirena de esos oscuros radicalismos que niegan las perspectivas de la fraternidad, de la libertad, del derecho de todos a llevar una vida digna y a ser dignos; y que hacen de la exclusión, de la xenofobia y de la negación de nuestros mejores valores su razón de ser.

En el año de William Shakespeare, Gran Bretaña no puede haber elegido desligarse de Europa. Shakespeare expresa magistralmente en su obra no solo las grandes pasiones del ser humano, sino todo ese universo literario que no podría entenderse sin Europa, sin la tragedia griega clásica, sin el sustrato legendario (a veces, medieval) del que toma algunos de sus argumentos. Qué paradoja, en el año de Shakespeare, Gran Bretaña decide romper con Europa, que es como romper consigo misma.

¿Qué está ocurriendo para que todo esto sea posible, para que los grandes valores de Europa estén siendo atacados por doquier? Hoy, Europa es más necesaria que nunca. Apostar por Europa es hacerlo por algunos de los más altos logros que ha conseguido y realizado el ser humano en la tierra.

Hoy, nosotros, los españoles volvemos a las urnas. Un nuevo gobierno habrá de salir de ellas. Y, frente a las perspectivas cerradas, que, en todos los terrenos (político, social, moral, económico), tanto se han practicado y practican en nuestra sociedad, esperemos que, de las urnas, surja esa voluntad colectiva de una sociedad abierta, acorde con los valores de la libertad, de la fraternidad, de la paz, del bien común.