Sábado, 16 de diciembre de 2017

Españoles en Reino Unido: ¿qué pasa ahora con ellos?

Una pensión devaluada y menos prestaciones sociales son algunos de los riesgos a los que se enfrentan los 200.000 españoles residente en Gran Bretaña si ésta abandona la Unión Europea

Son 200.000 españoles los que están censados en el Reino Unido

Está claro que la posible salida del Reino Unido de la UE tendría unos efectos económicos para las empresas españolas -y todas las comunitarias- con presencia en el país anglosajón o simplemente que exporten productos allí. Sin embargo, el triunfo del Brexit también puede traer consecuencias menos conocidas para los 200.000 españoles censados en la isla -seguramente el número de residentes es superior debido al enorme flujo de los últimos años, pero no todos están registrados en el consulado-. Y es que ellos pueden ver reducidas sus prestaciones sociales y también devaluada su pensión si se cumplen las tesis más pesimistas de los expertos. Algo que, por cierto, se repetiría a la inversa y afectaría también al millón de británicos con residencia en España.

"Reino Unido y España comparten grandes vínculos en términos económicos y empresariales. Pero también interpersonales", señala Salvador Llaudes, investigador del Real Instituto Elcano al recordar, por ejemplo, el elevado número de estudiantes españoles que viajan a Gran Bretaña para aprender inglés o completar sus estudios. Y es que, uno de las primeras consecuencias que podría tener el Brexit es la necesidad de solicitar un visado para entrar en Reino Unido. Aunque la mayoría de los expertos creen que antes se llegaría a algún tipo de acuerdo bilateral que interesa a ambas partes para facilitar el movimiento de personas dado el elevado número de turistas británicos que cada año visitan España.

Pero las complicaciones de una salida de Gran Bretaña de la UE tendrán efectos más allá de cruzar la frontera. "Los ciudadanos comunitarios en el país van a dejar de disfrutar de ventajas", explica sin dudar Llaudes. En su opinión, los españoles residentes se enfrentan a perder ciertas ayudas como por ejemplo las becas universitarias que les permiten reducir el coste las elevadas tasas por estudiar en centros británicos muy prestigiosos. Ahora disfrutan de unos descuentos por el mero hecho de ser ciudadanos comunitarios. Pero el Brexit pondría fin a estas subvenciones.

Acceso a la sanidad

Otra de las repercusiones tiene que ver con el acceso a la sanidad. Actualmente, los españoles que trabajan en Reino Unido tienen derecho a la asistencia médica si cotizan en el país. Sin embargo, les basta con tener una tarjeta sanitaria europea para poder recibir tratamiento en España. Algo similar ocurre a la inversa con el acceso de los ciudadanos británicos residentes en España. Una situación que podría desaparecer con el Brexit al quedar en suspenso la vigencia de la tarjeta europea. Esto obligaría a los ciudadanos españoles residentes en Reino Unido a contratar un seguro privado si quieren ser atendidos en su país de nacimiento.

Por último, otro aspecto muy importante es el de las pensiones. Y es que muchos de los residentes españoles en Reino Unido son jubilados que, después de trabajar durante años en aquel país cobran una pensión pública que abona el gobierno británico. Sin embargo, si se produjese como coinciden los expertos una fuerte devaluación de la libra como consecuencia del Brexit -en lo que va de año ya se ha depreciado un 5% respecto a una cesta de divisas, entre ellas el euro- esto provocaría una pérdida de poder adquisitivo para los pensionistas. Un efecto que se agravaría para los jubilados británicos en España que verían devaluados sus ingresos al convertirlos en euros.

En cualquier caso, los expertos señalan que aunque ganasen el referéndum los partidarios de permanecer en la UE, el acceso a algunas prestaciones sociales por parte de los ciudadanos españoles y comunitarios también se restringirá. De hecho, este fue uno de los puntos del acuerdo entre la Comisión Europea y el Gobierno de David Cameron para que su Ejecutivo hiciese campaña a favor de la permanencia en la Unión. Y es que Londres se queja de lo que considera un gasto excesivo en ayudas para inmigrantes comunitarios. En el periodo 2013-2014, por ejemplo, invirtieron 2.500 millones de libras (3.200 millones de euros) en ayudas sociales a inmigrantes del Espacio Económico Europeo (EEE) que incluyen prestaciones por desempleo o ayudas para la vivienda. Una cifra que, pase lo que pase la próxima semana tras la consulta, se reducirá.

Fuente El Norte de Castilla