Domingo, 17 de diciembre de 2017

Las empresas españolas, ante el fantasma de las pérdidas

Las compañías que operan en Reino Unido se enfrentan a perdidas en sus balances con motivo de la devaluación de la libra y a la caída de la inversión

Más de 200 compañías españolas tienen presencia en el Reino Unido

Las turbulencias de los mercados de los últimos días -ayer se tomaron un respiro- son la manera que tienen los inversores de escenificar públicamente el nerviosismo que de puertas para adentro también se empieza a respirar en las empresas con intereses en el Reino Unido. De hecho, las más de 260 compañías españolas establecidas en el país británico miran con un interés creciente el referéndum del próximo 23 de junio. Son conscientes de que un triunfo del Brexit tendría importantes consecuencias para su negocio, al menos a corto plazo, hasta el punto de afectar de forma significativa sus cuentas de resultados. Pero no son las únicas. Y es que si Reino Unido abandona la UE las consecuencias llegarán a cualquier empresa que realice operaciones comerciales en ese país debido a la suspensión, por ejemplo, de la libre circulación de mercancías y el posible restablecimiento de aranceles.

El principal riesgo al que se enfrentan esos dos centenares largos de compañías españolas con presencia en el Reino Unido es a la devaluación de la libra. La mayoría de los expertos coincide en que el Brexit provocaría una depreciación de dicha moneda que afectaría a los balances de las compañías que operan allí. De hecho, según el Banco de Inglaterra la libra esterlina ha caído en lo que va de año un 5,7% frente a una cesta de divisas, entre ellas el euro.

Tampoco saldrían indemnes de las turbulencias las empresas que no tengan sede en Reino Unido, pero sí generen negocios en ese mercado al verse perjudicadas como consecuencia de la conversión de sus ingresos en libras a euros. Además, las empresas con domicilio en Gran Bretaña también pueden verse afectadas por la pérdida de confianza de los inversores, lo que podría reflejarse en caídas en los mercados y en una peor financiación

La presencia española en Reino Unido es muy importante y se extiende por varios sectores. Uno de los segmentos más expuestos es la banca y en especial el Santander. La filial británica del banco dirigido por Ana Botín es uno de los más potentes del grupo, que apostó fuerte por ese negocio. Pero el interés del mercado británico también quedó demostrado el año pasado con la compra por parte de Sabadell de la entidad TBS por unos 2.200 millones de euros.

Otra de las grandes multinacionales españolas que podría verse perjudicada en caso de producirse el Brexit es Telefónica, que cuenta con la filial británica O2. De hecho, el resultado del referéndum sería fundamental para reactivar la posibilidad de vender esa compañía. Algo que ya intentó al tener un acuerdo cerrado con Hutchinson, pero que fue rechazado por Bruselas al entender la Comisión Europea que suponía una "amenaza" para la competencia.

También Iberdrola cuenta con importantes intereses en Reino Unido a través de la compañía ScottishPower Renewables. De hecho, la eléctrica tiene varios parques eólicos en el país. Asimismo, Ferrovial se vería comprometido debido a la concesión de varios aeropuertos británicos. Otras grandes compañías españolas que tienen presencia en Reino Unido serían Abertis, Acciona o Inditex. Mención especial merece IAG (el consorcio formado por Iberia y British Airways), aunque su propia naturaleza jurídica podría hacer capear el hipotético temporal algo mejor.

Exportaciones

La importancia comercial para España de Reino Unido es incuestionable. Las exportaciones de bienes y servicios a ese país el año pasado por parte de empresas españolas alcanzaron los 18.200 millones, casi un 10% más que en 2014, según datos del Instituto Español de Comercio Exterior (ICEX). De hecho, Reino Unido fue el cuarto destino de las exportaciones españolas por detrás de Francia, Alemania e Italia. En cuanto a las importaciones, el país británico ocupa el sexto lugar.

Las empresas son conscientes del riesgo que supondría una salida de Reino Unido de la UE. De hecho, el 79% de las empresas de la Cámara de Comercio de España en Gran Bretaña considera que el posible Brexit tendría un efecto negativo o muy negativo para su actividad en Reino Unido. Solo un 3% cree que el impacto sería positivo, mientras un 18% no tiene claras las consecuencias para su negocio. Además, un 59% de las firmas españolas anticipa que un Brexit reduciría sus inversiones futuras en el mercado británico. Por todo ello, sus ojos estarán puestos en el referéndum de la próxima semana.

Fuente El Norte de Castilla