Martes, 12 de diciembre de 2017

Regenerar España (II)

“País a la deriva, necesita renovar a todos sus politicos de todas las ideologias. Imprescindible no tener experiencia. Se garantiza que aprenderan a robar en un plazo de seis meses. Futuro garantizado”.

(Alberto Vazquez Figueroa)

ENTRE PUENTES

REGENERAR ESPAÑA – (II)

Buena parte de la desafección que arrastra en la actualidad la clase política tiene su origen de manera fundamental, en la vigente normativa. Electoral que no favorece la representación, esencia de la democracia moderna. Nuestros diputados y senadores viven, en realidad, muy alejados del electorado al que dicen representar porque a fuer de ser sinceros no han conseguido el escaño por sus ideas y méritos sino, más bien, por haber sido designados por el aparato de cada partido para ocupar una posición de privilegio en unas listas que se mantienen, con machacona insistencia, cerradas y bloqueadas. En consecuencia, no tienen que rendir cuentas de sus actos a los electores sino tan solo cuidar de ser fieles ejecutores de las consignas que periódicamente distribuye el mando. Los parlamentarios se han acabado transformando en auténticos empleados de los partidos y no recuerdan para nada a unos verdaderos dirigentes responsables con altura política.

España necesita renovar en profundidad su actual clase política y superar el régimen partitocrático en el que hemos sucumbido que está asfixiando el progreso y desarrollo de nuestro país. La Transición española en su afán de proteger a los partidos que entonces comenzaban su andadura, les otorgó en la práctica un desmesurado poder del que ellos han hecho un uso abusivo y han utilizado para colonizar y dominar al conjunto del sistema. Esta situación ha desembocado en la consolidación de un régimen partitocrático que aplasta a la sociedad y contamina las Instituciones. Lo más grave es que, en gran medida, la solución a nuestros males pasa por la decisión y última palabra de los propios partidos cuando son ellos, en realidad, el núcleo del problema.

Todo ello será posible si volvemos a creer en nosotros mismos ya que, cuando los españoles hemos creído en nuestras posibilidades y adoptado las políticas adecuadas, hemos sido capaces de alcanzar grandes logros. Debemos y podemos salir adelante. Estamos convencidos de que España tiene futuro. Nunca en nuestra reciente historia, por paradójico que resulte, tuvimos una juventud tan preparada ni unas empresas competitivas a escala internacional con unos dirigentes de primera fila a la cabeza. Contamos con el enorme potencial que nos proporciona nuestra cultura, gracias a la riqueza y posibilidades de nuestra lengua. No hay razón, pues, para que España no esté entre los países que ejerzan su influencia en el concierto de las naciones. Estamos aún a tiempo de rectificar. La burbuja inmobiliaria, cuyo estallido tanto daño ha producido a nuestra estabilidad económica y financiera pudo haberse desactivado si hubiéramos actuado preventivamente con decisión y celeridad. Otro tanto podríamos decir a la hora de evitar el conflicto político que se está gestando en España si no nos anticipamos en la búsqueda de una racional y sostenible solución. No es momento para la pasividad y la resignación sino para la esperanza. No debemos dedicarnos a cultivar el pesimismo, al que somos muy proclives, como ya sucediera en épocas pasadas. Es hora de ponerse en marcha sin dilación y con premura. ¡Vamos- creo yo-.!

                Fermín González Salamancartvaldia.es            (blog taurinerías)