Miércoles, 13 de diciembre de 2017

Menos mal que nos queda… Portugal

Por suerte tenemos el fútbol, señores míos, porque entre el divorcio de Feliciano López y su contraria, los vaivenes de la campaña electoral con ridículos incluidos y este calor que viene y va, los españoles estamos en un sinvivir. Y más cuando pensamos que la pensión que les queda a los señores diputados de por vida es una bicoca escandalosa en los tiempos que corren. Por mucha mejora que vea el PP, la cosa sigue igual de jodida para muchos, por eso este vaivén de gentes que dejan de presentarse porque ya han cumplido el tiempo feliz de estar en el escaño y van a cobrar un potosí debería escandalizarnos mucho más que las lágrimas de la esposa despechada o los vídeos de campaña que quedan ridículos cuando quieren ser cercanos y espontáneos, como las cartas cursis y dolientes que mandan los supuestos jóvenes en el extranjero que deberían ser prohibidas por pornografía barata.

         Las dietas y pensiones de nuestros próceres patrios es un asunto muy serio, mucho más que esta columna mía. A todos nos recortan en recetas, tiempo de médicos, profesores para que no se nos apelotonen los niños en una clase… pero nadie recorta por ahí que es material sensible. Evidentemente no nos metemos el dedo en el ojo, está claro y hasta es comprensible, sus señorías no van a legislar en contra de sus bolsillos, y me pregunto qué hace al CUP al respecto. Pero claro, Cataluña es otra cosa, una galaxia muy, muy lejana donde parece que los problemas de los ciudadanos se resuelven por inercia mientras los hunos se tiran los trastos a la cabeza con los otros. Y mientras, el común de los mortales se escojona de risa cuando oye a Iglesias decir que pide consejo a Zapatero como si fuera Maduro usando la ouija en Alló Presidente. Flaco favor le ha hecho al de León el amigo de Podemos, quien decía que las ideologías eran de trileros, que los de IU eran unos cenizos… ante semejantes perlas uno no puede por menos que sentirse fascinado por tan tremebunda deriva política, vamos, que como dijo El Gran Wayoming, Iglesias de tanto evolucionar se va a convertir en un Pokemon.

         Eso de cambiar de chaqueta y decir digo donde dije Diego ya lo hicieron los socialistas con lo de la OTAN, después de todo, la política es el arte de lo posible y aquí vale todo. No me sonroja que un líder cambie de táctica, además, en las alocuciones públicas uno derrapa que es un gusto… pero eso de sacar al jarrón chino a relucir parece como una forma sibilina de meterle el dedo en el ojo al mandatario actual. Tiene su puntito de mala milk ahora que los ingleses están en pleno duelo, que lo suyo se ha convertido verdaderamente en una tragedia. Eso sí es lo importante, atacar al diferente a cuchilladas, balazos, golpes porque eres de otra opinión política, de otra órbita sexual, de otro equipo o país. Eso es lo que ahora debería ocuparnos, el resto de la hojarasca política es trivial y ridícula… eso sí, el asunto de los dineuros, lo volvemos a tratar, que no sé cómo no se les cae la cara a cachos de la vergüenza.

Charo Alonso

Fotografía: Fernando Sánchez Gómez.